El Mundo
Viernes 03 de Junio de 2016

La policía dispersa una protesta por falta de alimentos en Caracas

Los manifestantes bloquearon algunas de las principales arterias de Caracas para marchar hacia la Presidencia. Comercios cerrados

Varias decenas de personas que protestaban por la escasez de alimentos tomaron ayer por más de tres horas algunas de las principales vías del centro de Caracas, situación que forzó la intervención de centenares de policías y guardias nacionales que utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes. Once periodistas que cubrían las manifestaciones, resultaron heridos, indicó el sindicato de prensa de Venezuela. Al grito de "¡Queremos comida!" varias decenas de manifestantes, en su mayoría de sectores marginados, bloquearon dos de las principales avenidas del centro de Caracas en protesta por la creciente escasez de alimentos. Los comercios cerraron por precaución mientras el tránsito fue desviado hacia otras vías lo que generó un fuerte congestionamiento de autos en algunas avenidas. Se denunciaron saqueos.

La protesta se inició cerca del mediodía cuando las autoridades se llevaron un cargamento de productos que iba a ser vendido en un comercio de la zona. El retiro de los productos desató la ira de decenas de personas que aguardaban desde la madrugada en el lugar para comprar los alimentos. Los frustrados compradores de inmediato cerraron la céntrica avenida Fuerzas Armadas al grito de "¡Y va caer, y va caer, este gobierno va a caer!" mientras desde los edificios algunas personas sonaban cacerolas en señal de respaldo a los manifestantes y lanzaban botellas a la policía . En pocos minutos decenas de guardias nacionales y policías, con equipos antimotines, tomaron los alrededores para tratar de reabrir la vía. Algunos manifestantes comenzaron a movilizarse hacia la céntrica avenida Urdaneta para cerrarla. Guardias nacionales y policías formaron un gran cordón en medio de la vía para evitar el avance de algunos de los manifestantes que amenazaban con subir hacia el palacio de gobierno, que está a más de un kilómetro del sitio donde se registró la protesta. El alcalde oficialista de Caracas, Jorge Rodríguez, responsabilizó a un grupo de la oposición de las protestas y dijo que algunos comercios descargaron sus mercancías a mitad de la mañana "para que se generen estos focos de disturbios". Horas después en un discurso en el palacio de gobierno ante simpatizantes de movimientos indígenas, el presidente Nicolás Maduro, sin mencionar directamente las protestas, comentó que "todos los días salen ellos (los adversarios del gobierno) con grupos violentos a tratar de buscar violencia en la calle y todos los días el pueblo los rechaza, los expulsa, todos los días el pueblo gana la paz en las esquinas, en las calles, en los barrios".

Venezuela está sumida en una compleja crisis económica dominada por una desbordada inflación que se estima que podría alcanzar este año 720 por ciento, severos problemas de escasez de alimentos, medicinas y otros productos básicos, y una recesión que se estima podría agravarse por el deterioro de los precios del petróleo que financian 96 por ciento de los ingresos que recibe el país por exportaciones.

La crisis económica y social y las crecientes tensiones políticas han despertado la atención de la comunidad internacional. El Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó el miércoles una declaración a favor de la iniciativa de un diálogo entre el gobierno y la oposición.

Otra postergación. La oposición venezolana anunció ayer que las autoridades electorales le cancelaron una reunión clave donde esperaban tener luz verde para avanzar en el proceso hacia un referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro, aumentando las tensiones políticas en medio de la crispación popular. Calificándola como una "situación insólita", el vocero de la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús Torrealba, anunció la suspensión de la cita y convocó de urgencia a una reunión de la coalición para decidir las acciones a seguir.╠╠La MUD esperaba que el Consejo Nacional Electoral (CNE), al que acusa de aliado del gobierno, le diera el informe de la revisión de 1,8 millón de firmas _nueve veces lo requerido_ entregadas hace un mes para pedir activar el referendo. El CNE debe confirmar si hay como mínimo unas 200.000 firmas válidas para que la oposición siga con el proceso de validación de las rúbricas, con la huella dactilar.╠

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