El Mundo
Sábado 28 de Mayo de 2016

La pesadilla nuclear sigue bien presente

Con el fin de la Guerra Fría los arsenales atómicos se redujeron mucho, pero se quedó muy lejos del desarme total alguna vez soñado

La histórica visita de Barack Obama a Hiroshima ha refrescado no sólo el debate sobre si ese terrible bombardeo fue un crimen sádico o un recurso extremo. También le recordó a la Humanidad que, pese al fin de la Guerra Fría hace ya más de dos décadas, aún existe un enorme arsenal de armas nucleares y la política de no proliferación ha fracasado, con más países que tienen este tipo de armas a su disposición que décadas atrás.

   Según un informe del Arms Control Association de octubre de 2015, existen hoy unas 16.000 armas nucleares en el mundo, de las que 90% pertenecen a EEUU y Rusia. Unas 10.000 de ellas están en distintos niveles de servicio, mientras el resto espera su desmantelamiento. El informe recuerda que desde el mismo inicio de la era nuclear, la proliferación de esta tecnología se mostró más rápida de lo esperado. "Estados Unidos pretendió mantener el monopolio de esta arma, pero la tecnología para hacer armas nucleares pronto se esparció: cuatro años después que EEUU condujera su primera test en julio de 1945 y lanzara las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945, la Unión Soviética condujo su primer ensayo". Reino Unido (1952), Francia (1960) y China (1964) siguieron en rápida secuencia. Son estos cinco países los que presiden el cuerpo ejecutivo de las Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad, y los que siguen detentando los mayores arsenales atómicos. Buscando prevenir la proliferación fuera de este club de potencias, se promulgó el Tratado de No Proliferación (TNP) en 1968, que sin embargo no pudo evitar que varios países no lo firmaran o desconocieron. En 1998 India y Pakistán hicieran cinco test nucleares cada uno. Ninguna de las dos naciones firmó nunca el TNP. En 2003, Norcorea renunció al tratado y comenzó su serie de ensayos nucleares. Israel nunca hizo test nucleares, pero es un hecho que posee un considerable arsenal. Tampoco es signatario del TNP. El fin de la Guerra Fría entre 1989 y 1991 hizo caer drásticamente el número de armas nucleares de las dos superpotencias, la Urss y EEUU, lo que llevó a pensar que la pesadilla nuclear había pasado. En diciembre de 1987 la URSS y EEUU firman un tratado clave, el INF, que permitió dar de baja misiles y otros medios de "delivery" de armas nucleares de bajo y medio poder, las "armas nucleares tácticas". En pocos años miles de armas se desmantelaron. La URSS había llegado a tener en 1985 unas 40.000 armas nucleares y EEUU unas 32.000 en 1966.

   Aunque el desarme nuclear de Ucrania en 1994 fue un verdadero hito por la cantidad y potencia de las armas destruidas —Kiev detentaba un tercio del arsenal soviético—, la invasión que sufre actualmente por parte de Rusia, uno de los garantes del tratado, ha dañado gravemente los argumentos de los partidarios del desarme nuclear. En sentido contrario han avanzado varias naciones desde el final de la Guerra Fría. Se estima que desde los años 70 Israel posee este tipo de armas. Hoy tendría unas 80 cabezas atómicas; Pakistán e India, enemigos históricos que han librado tres cruentas guerras desde 1947, son las potencias nucleares que más cerca están de desencadenar un conflicto atómico. Irán y Libia violaron el TNP e intentaron en el pasado acceder a armas atómicas; Siria se sospecha que también exploró este camino antes de la guerra actual.

   En cuanto a las dos superpotencias, Rusia y Estados Unidos, tienen hoy 7.700 y 7.100 armas, respectivamente. Pero de estas, las desplegadas y listas para ser usadas son muchas menos: el tratado de control de armas estratégicas, New Start, de 2010, estipula que sean algo menos de 1.600 por lado. Igualmente existe un enorme arsenal de armas inactivas y almacenadas, pero aún no destruidas (ver gráfico). Estas cabezas nucleares podrían volver a servicio activo, aunque ambas potencias se han desecho de numerosos medios de envío o "delivery". Pero Rusia, bajo Vladimir Putin, ha comenzado la renovación de su arsenal, con nuevos misiles y submarinos. Estados Unidos aún mantiene un arsenal de la Guerra Fría, que ha ido reduciendo, quedándose con las armas más modernas. Pero ya proyecta otras que las sustituyan. Y China asoma como la potencia nuclear a la par de EEUU y Rusia dentro de pocas décadas.

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