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Sábado 14 de Septiembre de 2013

La pelea por hacer de un "docente apóstol" un trabajador de la educación

Un grupo de docentes que integró el Sinter recuerda qué movilizaba a la militancia gremial a principio de los 70

¿Es el maestro un apóstol de su tarea o es un trabajador de la educación? Hace 40 años, antes de la concreción de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera), la pregunta movilizaba no pocos acalorados debates. No todos acordaban en que "un maestro" hablara de condiciones laborales, debatiera sobre la política educativa o bien quisiera influir en los contenidos que se enseñaban. El congreso de Huerta Grande de 1973 cambió la historia de la docencia argentina. Un grupo de educadores locales que participó de esas discusiones previas y formó parte del Sinter (Sindicato de Trabajadores de la Educación de Rosario) revive esos momentos. Para el próximo viernes 27 de septiembre organizaron una charla abierta a los docentes y al público en general.

Todos pasaron por la docencia y de alguna manera siguen vinculados al oficio. Ya sea participando del grupo de jubilados del gremio, ofreciendo charlas en las escuelas, dictando clases en el nivel superior o ejerciendo otra profesión ligada a la educación. En este grupo que se convocó desde principio de año —con motivo de los 40 años de la Ctera— están Inés (Nega) Mangiaterra, Elsa Salvoni, Dora Dianda de De la Torre, Liliana Sanjurjo, Enzo Montiel y Horacio Tabares.

Militancia. "Todos nos conocimos en la militancia gremial. Tuve la suerte de empezar a trabajar en la Escuela 100 de Pueblo Nuevo, donde la directora era Susana Liera y que nos movilizó a militar en el gremio. Otros grupos de maestras nada querían saber con eso", repasa Liliana Sanjurjo, profesora de residencia y práctica en la formación de los nuevos maestros. Asegura que esa experiencia fue muy importante, que la marcó en su "biografía escolar", en su desempeño de educadora en los institutos de formación docente.

Recuerdan que los ideales que compartían se vieron fortalecidos "en la gran huelga docente de 1971". Fue un tiempo muy vertiginoso, de encuentros, reuniones, asambleas y discusiones que desembocaron en la conformación del Sinter en octubre de 1972. Fue cuando un grupo de docentes rompió con "la Casa del Maestro" porque "no se veían representados en sus intereses y en las luchas que querían emprender".

"La experiencia del Sinter estuvo enmarcada en el período de movilización de masas que se da a fines de la década del 60. Algunos consideran que fue en 1969 cuando comienzan a encontrarse los docentes que luego formarían parte de esta organización", indica el profesor de historia Fernando Mut, en su ponencia "Memoria Maestr@: la construcción de un archivo documental en el sindicato de los trabajadores de la educación de Rosario" (2009).

"Era un tiempo de grandes movilizaciones, no olvidemos la incidencia que tuvo la revolución cubana (59), el Rosariazo, todos los movimientos que van marcando este contexto político", dice Nega Mangiaterra y Elsa Salvoni remarca: "Eramos un grupo bastante limitado en las primeras reuniones, estábamos impregnados de esa politización que se estaba dando en la sociedad, que estaba creciendo a nivel social. Estábamos desbordante de hablar de una realidad que la sentíamos. Estábamos movilizados por ese proceso social, y en la Casa del Maestro no teníamos espacio para eso".

Por esos años no había una sede sindical y encontrar un lugar para reunirse era una tarea paralela. "Comenzamos reuniéndonos en la Casa del Maestro de calle Laprida, hasta que terminamos peleados. Fue un quiebre. Y luego de un asamblea muy agitada nos encontramos con la puerta cerrada con cadenas. Terminamos reuniéndonos en distintos lugares", advierte Enzo Montiel. Esos lugares fueron otros sindicatos como el de los Panaderos, el del Seguro, la Bancaria, un colegio, "donde se pudiera".

Horacio Tabares recuerda que "era imposible que como jóvenes maestros que éramos nos mantuviéramos ajenos" a todos esos movimientos sociales y políticos. "Nosotros fuimos parte de la formación de la Ctera, contribuímos a eso. En esta fundación trabajó mucho Carlitos de la Torre, que se recorrió todo el país, también Eduardo Requena (Córdoba) que fue desparecido", agrega Tabares que fue congresal en el histórico encuentro de Huerta Grande.

En ese momento, Dora Diana de De la Torre recuerda a su esposo Carlos, un gran militante que desde los inicios estuvo en la conformación del sindicato: "Carlitos se movía de un lado a otro. Una vez me dijo «Nos vamos de vacaciones» y nada que ver, terminamos en Mendoza con los chicos, porque el iba a ver a Garcetti (Marcos, dirigente de Ctera). Se estaba formando la Ctera. Carlos era incansable, llegaba de las asambleas y reuniones y no descansaba, siempre de noche leía todo lo que podía".

Fin pedagógico. Otro dato que se lee en el trabajo de investigación del profesor Mut sobre las características del Sinter es que "fue una organización sindical que tuvo varios rasgos novedosos: la preocupación por identificarse desde un comienzo como un sindicato de la clase obrera, el afán por lograr una unidad amplia con otros trabajadores de la educación y el interés por la formación pedagógica y la transformación del sistema educativo".

Nega Mangiaterra destaca ese perfil pedagógico del Sinter: "Reivindico esa época, era muy extraordinaria. Trabajábamos y hacíamos cursos de preparación, así elaboramos la currícula desde el primero a tercer grado". Y Sanjurjo agrega: "Habíamos conformado el grupo que se llamó «Contenidos» que llegó a reunir tanta gente como en las asambleas gremiales". Así se contactaron con la obra de Paulo Freire, Bachelard, Vigotsky, Piaget. Aparece una mención también para María Teresa Nidelcoff, autora de "Maestro pueblo, maestro gendarme".

Así como se creó el Sinter en Rosario, en Santa Fe estaba el Sintes y en los demás departamentos de la provincia otros sindicatos con similar denominación.

Para el viernes 27 de septiembre, a las 17.30, en la sede de Amsafé Rosario (Catamarca 2330) este grupo de educadores organizó un panel que recordará la conformación del Sinter, en el marco de los 40 años de la Ctera. Estarán, Soledad García, esposa del maestros cordobés desaparecido en la dictadura, Eduardo Requena; la hermana, Silvia Requena; Dora Dianda de De la Torre y "Muni" Finkelstein.

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