Ovación
Viernes 14 de Octubre de 2016

La pasión dividida con algo de público

Hoy se reedita el clásico de básquet entre Newell's y Central con ingreso restringido en Saladillo, por la B de la Rosarina.

No es lo ideal, lo que desean los protagonistas, pero al menos habrá 80 hinchas divididos entre leprosos y canallas, tal cual sucedió en las últimas ediciones. El clásico entre Newell's y Central se reeditará esta noche, a las 21.30, en el club Saladillo, donde el rojinegro hará de local. Al menos el partido por la 11ª fecha de la Primera B de la Rosarina de Básquet tendrá testigos, no como en otras oportunidades que se disputaba a puertas cerradas. Tanto el entrenador leproso Francisco Dei-Cas como el canalla Omar Arcari comprenden que a partir de la intolerancia que reina, y que atribuyen fundamentalmente al fútbol, no se abran las puertas. Por eso rescatan que haya algo de público, aunque el clima en las tribunas sea extraño a lo habitual.

   "Es diferente el entorno al de cualquier otro partido, aunque era más feo cuando nos tocó hacerlo con 20 personas en la tribuna, todos dirigentes y delegados, en esos clásicos en los que no se dejaba entrar al público", manifestó Dei-Cas. "Es muy extraño porque se siente la diferencia de jugar con menos público. Pero pienso que está bien lo que se hace, para evitar problemas", dijo Arcari.

   Desde la Asociación Rosarina de Básquet, el secretario Marcelo Turcato informó que se acordó con ambos clubes la presencia de 40 hinchas de cada equipo. Cada club deberá presentar previamente el listado de los espectadores para que se les permita el ingreso. Y para la seguridad habrá destinados 6 policías, aparte del personal de seguridad privada de cada entidad, 3 por el lado Newell's y la misma cantidad por el de Central.

   En el semestre pasado se enfrentaron en Sportsmen, donde la lepra actuó de local, y en Federal, donde la localía fue del canalla. En esas ocasiones hubo la misma modalidad para el ingreso del público. Las puertas se entreabrieron luego de que en clásicos anteriores se les prohibiera la entradas a las hinchadas. La intolerancia entre ambas parcialidades en el fútbol la terminaron pagando varias disciplinas, entre ellas el básquet, más allá de que también en este deporte hubo algunos incidentes.

   Y no sólo se adoptaron medidas drásticas con el público, algo morigerado con el ingreso de 40 hinchas por club, sino también con la cuestión de la localía. Ninguno lo puede hacer en su cancha.

"Entendés la medida que se adoptó con el público, pero no es lo mismo a jugar con más gente, que siempre se hace sentir", expresó Dei-Cas, quien consideró "más lejana la posibilidad" de que se habilite la entrada a todos "por cómo se vive" este enfrentamiento. "El ambiente del básquet es otro al del fútbol. Pero en el básquet se mezcla el público del fútbol. Molesta que no se permita el ingreso a todos, pero se entiende", manifestó.

   "Hay un entorno de mucha violencia y hasta que esto no se tranquilice está bien lo que se decide con el público. Hace muchos años que estoy en el básquet, conozco a mucha gente de Newell's y hasta directivos de ese club, pero esta es una situación muy complicada. Es una lástima", expresó Arcari.

   En lo estrictamente deportivo, Newell's llega con 3 triunfos y 6 derrotas. "El equipo no está como queremos. Es totalmente nuevo con respecto al del semestre pasado. Se fueron 6 jugadores importantes. Sería una inyección anímica valiosa ganar el clásico. Cuando sale el fixture, es el primer partido que los chicos del club se fijan en qué fecha se juega", manifestó Dei-Cas.

   Central anda un poco mejor, pero no mucho. Tiene 5 victorias y 4 caídas. "Estamos irregulares, aunque muy confiados. Recuperamos a los lesionados Germán Farhat y Axel Badía. Cuando asumimos, el básquet del club estaba destruido y lo de la primera es consecuencia de esa renovación. Ganar el clásico sería importante", dijo Arcari.


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