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Jueves 27 de Octubre de 2016

La particular escuela de sirenas profesionales que enseña los secretos del fondo del mar

En Holanda se creó la primera escuela de sirenismo -actividad surgida en Australia y Estados Unidos- y ya cuenta con más de 100 alumnas.

Las escuelas de sirenismo están captando la atención de muchísimas mujeres alrededor del mundfo. Y si no que lo diga Marijke Pie, o Crystal, una sirena de profesión que junto a un centro de buceo de Zeist, Holanda, creó la primera "escuela profesional" de Holanda. Y hoy cuenta con un centenar de alumnas.
Fan de "La Sirenita", esta joven se atreve por fin a sumergirse en el mundo fantástico inspirado en "la primera sirena" Annette Kellermann (1887-1975), campeona de natación sincronizada y actriz australiana, y en la película "Splash" (1984), protagonizada por Tom Hanks y Daryl Hannah.
El mermaiding (sirenismo) nació en Estados Unidos y Australia, y hoy cuenta con al menos una decena de escuelas en distintos puntos del mundo, como España, Filipinas, Francia y Singapur, entre otros.
Mantener los pies juntos, no flexionar demasiado las rodillas y, sobre todo, hacer trabajar los abdominales. Esa es la maniobra básica, la "cabriola del delfín".
"El movimiento comienza en la cintura y desciende hacia la parte inferior del cuerpo", comenta la nadadora de 28 años. Pero la actividad física se intensifica cuando Crystal se pone su disfraz de 15 kilos de peso. Se trata de un traje a medida de un precio que ronda los 3.300 dólares y que es encargado por internet a una empresa estadounidense con tanto trabajo que tarda entre 9 y 12 meses en entregarlo.
Con su cola de silicona de escamas turquesas bordadas de oro, su bikini de lentejuelas, sus pendientes en forma de estrella de mar y su caracola de nácar en el pelo Marijke ahora puede bajar a 20 metros de profundidad y contener la respiración durante más de tres minutos y 45 segundos.
Pero convertirse en sirena exige meses de trabajo. De aprendices de "selkies", las criaturas mitológicas con piel de foca de las leyendas gaélicas, las alumnas pueden pasar a convertirse luego en "sirenas", modelos subacuáticas capaces de hacerse un maquillaje "waterproof" y de posar en el agua para el objetivo.
Y entonces, el gran salto. "Bajo el mar", estas jóvenes desarrollan su técnica de apnea, aprenden a hacer círculos de aire en el agua y aspiran a convertirse en una "mujer al servicio del mar", como la militante de los océanos Hannah Fraser.
Ésta, más conocida como Hannah Mermaid, nada con tiburones, tortugas y leones de mar: "para inspirar y educar a la gente sobre la importancia de la vida marina", cuenta en su biografía en internet. Ha participado en varias películas y documentales, entre ellos el oscarizado "La bahía de la vergüenza", sobre la caza de delfines en Japón.

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