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Miércoles 18 de Febrero de 2015

La paliza táctica de Coudet

Ni Eduardo Coudet hizo un posgrado de cómo se para un equipo tras el triunfo ante Racing, ni a Diego Cocca se le cayeron encima todos los libros que tenía en su biblioteca del equipo campeón.

Ni Eduardo Coudet hizo un posgrado de cómo se para un equipo tras el triunfo ante Racing, ni a Diego Cocca se le cayeron encima todos los libros que tenía en su biblioteca del equipo campeón. Nunca es aconsejable darse un paseo por los extremos. Muchos menos cuando el parámetro es apenas un partido. Pero tampoco es conveniente analizar lo que pasó el viernes en Avellaneda con una venda en los ojos y creer que Central ganó por la sencilla razón de que Racing jugó mal.

Todo lo contrario. La argumentación debe poner patas para arriba al facilismo. Central fue el único responsable de que Racing quedara reducido a un rival de morondanga. El Chacho le dio una paliza táctica a Cocca. El equipo jugó como él quiso y programó. Coudet siempre tuvo la maqueta del partido en la cabeza. Por eso movió las fichas en el pizarrón, pero las distribuyó con inteligencia en la cancha. Si algo mostró el DT fue convencimiento. Nunca dejó que la almohada lo durmiera de dudas.

Siempre supo que el equipo debía estirarse y cerrarse como un acordeón. Para eso fue sustancial que Franco Cervi y Jonás Aguirre funcionaran como turbinas por los costados. Que la defensa no se emboscara contra el arco de Caranta y que los jugadores canallas tardaran segundos en sacarles la pelota a los de Racing. Todo por orden de Coudet. Ahí está explicación del triunfo.

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