Edición Impresa
Sábado 10 de Agosto de 2013

La palabra del adulto es una herramienta que les da seguridad

Las mismas recomendaciones que se hacen para los padres pueden servir para los maestros en el caso de que los chicos pregunten o quieran hablar de la tragedia. También es importante que el docente, que es un referente válido para el niño, pueda preguntarle a su alumno qué le sucede si lo nota decaído o ansioso. "Hay que darles explicaciones pero siempre remarcando que la explosión del edificio fue un hecho muy particular que no necesariamente tiene que repetirse; darles ánimo y tranquilidad a través de la palabra con la intención de que se sientan más seguros ", dijo la psicóloga Silvia Vecchio.

"La posibilidad simbólica de los chicos para procesar esta tragedia, como otras, no es la del adulto, por eso es imprescindible cuidarlos sin que eso signifique negarles lo que sucedió", agregó. En niños muy sensibles pueden aparecer también síntomas físicos como dolores abdominales o de cabeza, y llanto inconsolable.

Comentarios