El Mundo
Miércoles 16 de Noviembre de 2016

La Otán, entre Trump y Putin

El secretario general de la Otán, Jens Stoltenberg, se ha mostrado convencido de que el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, no dejará de atender sus compromisos con los aliados como afirmó en campaña electoral.

El secretario general de la Otán, Jens Stoltenberg, se ha mostrado convencido de que el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, no dejará de atender sus compromisos con los aliados como afirmó en campaña electoral. "Estoy seguro de que será un presidente que cumpla los compromisos de Estados Unidos en la alianza, porque una Otán fuerte es importante para Europa, pero también para Estados Unidos", le dijo ayer a la prensa. Stonltenberg habló luego de una reunión con los ministros de Defensa de la UE.

Stoltenberg incluso se ha mostrado conciliador en lo que respecta a la sintonía entre Trump y el presidente ruso, Vladímir Putin, con quien conversó el lunes. "Es normal que Donald Trump hable con los líderes mundiales, incluido el de Rusia. Y el mensaje de la Otán ha sido que queremos dialogar con Rusia", declaró ayer, en un intento de evitar la contradicción entre la posición estadounidense y la del resto de los aliados hacia Moscú.

Rusia ha avanzado sin pausa sobre el Este europeo desde que en 2008 invadió Georgia, república del Cáucaso declaradamente prooccidental y proestadounidense. En 2014 llegó la invasión de Crimea, provincia de Ucrania, lo que le valió a Rusia sanciones de EEUU y la UE. Luego Putin impulsó una guerra en la zona oriental de Ucrania basada en los rusos étnicos residentes en ese país. Cuando fueron vencidos por el ejército ucraniano, tropas regulares rusas sin identificación entraron en combate y se adueñaron de las dos provincias orientales ucranianas. La situación militar sigue siendo incierta en el oriente de Ucrania. Mientras, Putin ha actuado ejerciendo presión militar y amenazas retóricas sobre las tres repúblicas bálticas, Lituania, Letonia y Estonia. La Otán, muy debilitada por su desarme unilateral desde el fin de la Guerra Fría y el constante recorte de los presupuestos de Defensa de las naciones europeas, no está hoy en condiciones de afrontar el desafío ruso si no es por Estados Unidos, por lejos el mayor socio de la Alianza Atlántica. Aún así, los informes sobre despliegue de tropas rusas en la zona más occidental del país indican un enorme desbalance en favor de Moscú. Contra decenas de miles de hombres y cientos de medios pesados, Polonia, las tres repúblicas bálticas y sus aliados apenas si han desplegado un puñado de tropas, que en conjunto no suman mucho más de una brigada. El desbalance se repite en el mar y el aire.

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