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Sábado 24 de Abril de 2010

"La ola": una experiencia peligrosa

Por Lucía Casiello (*) / Impactado queda el espectador luego de ver la película alemana "La ola" (2008). Genera asombro, miedo, amor, pero sobre todo impresiona la cercanía con la realidad.

Impactado queda el espectador luego de ver la película alemana "La ola" (2008). Genera asombro, miedo, amor, pero sobre todo impresiona la cercanía con la realidad.

Basada en hechos reales, la película narra la historia de un profesor que pretende desarrollar un experimento con sus alumnos: intenta demostrarles que una dictadura en Alemania aún es posible, que la manipulación de las masas no es algo del pasado. A partir de esto, comienzan diferentes actividades y formas de trabajo en las que se destaca el sentimiento de comunidad, de poder, la importancia de la disciplina. La necesidad de muchos adolescentes de sentirse parte de un grupo, la falta de interés que sus familias y la sociedad en general les demuestra, el fanatismo y la violencia, van haciendo de esta clase un "movimiento" dentro de la escuela y de la ciudad cada vez más fuerte, y a veces peligroso.

Finalmente todo se sale de control. El desenlace es trágico. Lo que arrancó como un simple experimento se transforma en algo mucho más grande. Todo lo bueno que puede tener un grupo, la importancia de trabajar en equipo, de organizarse, de ayudarse unos a otros, se desvirtúa, volviendo a estos adolescentes un grupo cerrado, creyéndose mejores que otros y actuando de forma intolerante frente a los que no piensan como ellos.

¿Un grupo de adolescentes —o un país— será tan fácil de manipular? ¿O tendremos herramientas e ideas para ir en contra de eso? Los problemas de exclusión o la necesidad de sentirse parte de un grupo son temas que afectan tanto a la sociedad alemana como a la argentina.

Una película que vale la pena ver, que nos obliga a reflexionar.

(*) Presidenta del Centro de Estudiantes del Politécnico

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