Juegos Olímpicos Río 2016
Miércoles 17 de Agosto de 2016

La nena que iba al barco sola

La regatista Cecilia Carranza es la primera mujer rosarina en ganar una medalla olímpica de oro.

Tiene perfil bajo, es relajada, de pocas palabras, hace yoga y medita. Pero la única mujer medalla de oro olímpica de Rosario, la regatista Cecilia Carranza Saroli, no siempre fue así. Confiesan en su entorno que, cuando era una nena, si no la llevaban a competir agarraba su pequeña valija amarilla de herramientas del barco y se iba sola. Ayer, cuando aún en el bote se enteró que era campeona de la especialidad Nacra 17 mixto por sobre los australianos y los austríacos, se fundió en un abrazo con su compañero Santiago Lange. Y nadie dudó que la testarudez infantil de "Ceci" había valido la pena.

Nació en esta ciudad hace 29 años, pero sin dudas desde ayer se volverá popularmente conocida. Es que son muy pocos los que pueden económicamente seguir los pasos del yachting, pero no todos los días se gana un oro. Y mucho menos una mujer. Vale la pena darse una vuelta en la historia deportiva de esta ciudad para valorar el dato. La primera medalla de oro la conquistó en Los Angeles, en 1932, el Ñandú Criollo: el atleta Juan Carlos Zabala (corrió el maratón y a 4 kilómetros del final se escapó del segundo, Samuel Ferris de Gran Bretaña, a quien terminó aventajando por 20 segundos). Varios años después se alzarían con la presea dorada los futbolistas César Delgado, Leandro Fernández, Luciano Figueroa y Cristián Gonzalez, todos en 2004. Y Lionel Messi, Angel Di María, Ezequiel Garay, Ever Banega y Fabián Monzón, en 2008. Una mujer, nunca.

La flamante campeona participó por tercera vez de los Juegos Olímpicos (estuvo en Pekín 2008 y Londres 2012) y está becada por la Secretaría de Deportes de la Nación y el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Enard). Vivió prác- ticamente desde los diez años en el Yacht Club Rosario, pegado al Paraná. "Por esa época comenzó a navegar en optimist", contó a Ovación su agente de prensa Francisco Rodríguez. "Volví el domingo de Río a Rosario y no la vi ganar", lamentó, aunque reconoció que su "amiga" (tal como la define) estuvo bien acompañada por sus padres, Francisco y Liliana, de quienes heredó el gusto por la navegación y la vida de club. También estuvo personalmente con ella la ex Leona, también rosarina, Laura del Colle, jugadora de Universitario y su amiga (ver aparte).

Los abuelos de Cecilia tenían una conocida inmobiliaria rosarina, pero su padre cambió de rubro. Hoy se desempeña como responsable de la firma de indumentaria femenina Sol Mujer y el presidente de la Asociación Santafesina de Vela.

Junto a la navegación, los padres y hermanos de Cecilia (Elías, Francisco y María Sol) son su pasión y los sobrinos (Delfina, Bernabé, Bautista y Beltrán), su desvelo. De hecho está instalada en Río desde noviembre. Fue a competir a Francia y España para regresar directamente a Brasil y no volver a la ciudad hasta el final de los Juegos, pero no aguantó. "Vino unos días a estar con todos. La familia es su vida, es de poco salir y muy familiera", dijo Rodríguez.

Cecilia cursó toda la escolaridad en el colegio de tradición irlandesa San Patricio y comenzó el profesorado de educación física pero el deporte de alto rendimiento no le permitió terminar la carrera. No descarta hacerlo alguna vez. Vive en Fisherton con sus padres y practica todo el tiempo. Si bien tuvo varios entrenadores se la reconoce como una deportista que se hizo bastante sola. Actualmente la acompaña en los entrenamientos como un navegante más Mateo Majdalani. De la última categoría (Laser Radial) a la actual (Nacra 17) tuvo que bajar unos diez kilos.

"Para la anterior necesitaba estar más robusta, para esta no", precisó Rodríguez. Hoy además de navegar hace yoga y lee autoayuda. Le regaló y recomendó a su agente de prensa "Los cuatro acuerdos", un ensayo sobre la cultura tolteca escrito por el médico mexicano Miguel Ruiz Macías, en el que habla del equilibrio personal, emocional, mental y social de los antiguos nativos. Tanto ella como su coequiper Santiago le dan suma importancia a la meditación y para ello cuentan con la orientación de Dani, tan importante en el equipo como cualquier navegante.

Ayer además de los saludos de familiares, amigos y conocidos, Cecilia y Santiago recibieron las felicitaciones de dos jugadores de ley. Maxi Rodríguez tuiteó: "Felicitaciones a Santiago Lange y Cecilia Carranza por la medalla y llevar la bandera argentina bien arriba". El mensaje fue replicado por Javier Mascherano. Y bien se sabe que si el reconocimiento viene desde la comunidad del deporte más popular difícilmente se frene. Desde hoy más de uno hablará de Cecilia Carranza Saroli y de yachting como deportistas de la primera hora. A capitalizarlo: es el triunfo olímpico más importante para esta ciudad después de 84 años y el segundo oro de una mujer argentina después de Paula "Peque" Pareto.

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