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Sábado 19 de Octubre de 2013

La música ayuda a ser más felices

Por Pablo Rodríguez / Un arte que tiene un poder especial y que permite crecer en calidad de vida ¿Por qué es importante aprenderla en el aula?

¿Por qué estudiar música como materia en las escuelas y como una carrera? Que se enseñe música en las escuelas o en otras instituciones es decisivo e importante para la integración de los alumnos; sean niños, adolescentes o adultos. La música tiene un poder especial.

Aprender música es como crecer en la vida misma: rigen normas, códigos, reglas, como en cualquier otro ámbito. Al trabajar en ronda, al ensayar en grupo o individualmente o tocar en un concierto o recital surgen motivaciones que contribuyen al crecimiento como personas. También permite que podamos percibir ciertas vivencias que existen y no vemos ni valoramos desde otras áreas.

Quienes tocamos algún instrumento, cantamos o básicamente estudiamos música crecemos en calidad de vida. Significa aprender otro idioma, es otra forma de comunicarse, es decir algo a través de un sonido, de un grito, de una melodía.

Vivencias. Un alumno de percusión en la Orquesta Infanto Juvenil del Barrio Tablada, Emanuel Gómez, con 13 años de edad, y que comenzó hace 4 en la orquesta, este año tuvo la oportunidad de viajar a Salta para tocar con Peteco Carabajal. Fue en una formación de similares características con chicos de diferentes puntos del país. Anterior a esto, Emanuel estuvo tocando en importantes teatros de Rosario, Capital Federal y Santa Fe. Experiencias y vivencias que quedan para toda la vida, más allá de que el alumno siga o no en el camino de la música.

También valen como ejemplos de lo que la música puede lograr, recordar que en un curso de ritmos folclóricos —que dictamos junto a otro docente— en el Programa Universidad Abierta Para Adultos Mayores también se manifestaron situaciones para interactuar, compartir, proponer, escuchar, etcétera.

¿Qué significa esto? Que si bien para ser un concertista, un "destacado" o como quieran llamarlo, es quizás importante empezar a incursionar en la música de niño, pero por lo demás no hay edad para investigar, estudiar o asistir a lugares relacionados con esta expresión.

Invito a todo aquel que haya querido y, por alguna razón o diferentes motivos, no ha podido, a que se anime y se acerque a lugares donde se enseña música. También a que los padres incentiven a sus hijos para que tengan una experiencia musical.

Además, en este universo, es posible comprobar que personas que estudian música han superado barreras de comunicación, enfermedades, problemas menores o, sin querer o proponiéndoselo, ayudan para que eso ocurra. Hay que hacer hincapié entonces en el "poder" que tiene la música.

En carrera. Por otra parte, de a poco se va perdiendo en nuestra sociedad la típica contrarrespuesta "y a qué más te dedicás" ante la contestación primera de "soy músico". Hoy en día hay más alumnos estudiando música en las escuelas universitarias o medias que en un tiempo no tan atrás.

Una de las razones se debe a que las personas ya perciben un poco esto que venimos contando en estas breves palabras: la música básicamente nos ayuda a ser un poco más felices día a día. También a que por suerte cada vez más se han ido articulando herramientas para aplicar la música en diferentes espacios y proyectos.

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