Cartas de lectores
Martes 11 de Octubre de 2016

La muerte del cura tucumano

Una horrible muerte tuvo un valiente sacerdote tucumano. No solamente descubrió la invasión indiscriminada del "paco asesino", sino también quiénes son los auténticos "profetas" de este flagelo.

Una horrible muerte tuvo un valiente sacerdote tucumano. No solamente descubrió la invasión indiscriminada del "paco asesino", sino también quiénes son los auténticos "profetas" de este flagelo. El inédito descubrimiento lo llevó a la muerte, injusta, cruel y violenta. Debía morir ahorcado como "escarmiento" para que otros no lo imitaran. Los tucumanos que lucharon con él para salvar la juventud destruida han quedado shoqueados y muy enojados. Jamás será olvidado y las múltiples plegarias serán para que realice, desde donde se encuentre "el milagro del padre Juan", tendiente a castigar a los responsables y poder rescatar de la droga a tantos inocentes comprovincianos. Tucumán lleva más de diez años convertida en la "cuna de la delincuencia". Los interesados en enriquecerse con la vil mercancía no dan tregua y los muertos se siguen sumando.

Ariadna Cerrano / DNI 10.185.115 / Tucumán


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