La ciudad
Miércoles 08 de Junio de 2016

La ministra y un discurso sobreactuado

La ministra de Seguridad cree que con la caída de "Monchi" Machuca los rosarinos vivirán más tranquilos.

La ministra de Seguridad cree que con la caída de "Monchi" Machuca los rosarinos vivirán más tranquilos. Ya había expresado una idea similar el 4 de marzo, tras una serie de operativos de agentes federales contra una banda de narcos locales. Aquel día no sólo festejó la paz que el supuesto desbaratamiento de una organización criminal traía a quienes habitan esta castigada ciudad: también convirtió una conferencia de prensa para dar detalles del caso en un acto político en el que se rodeó de ediles y legisladores del PRO, devenidos en meros aplaudidores de su exagerado vaticinio.

Hermes Binner dijo una vez que la inseguridad es una sensación. Bullrich sabe que fue un exabrupto, pero con su reacción sobreactuada frente a dos episodios puntuales en la lucha contra el delito incurre en la misma negación que patentó el ex gobernador socialista.

Es que la ministra blanquea una manera de pensar que se parece mucho a una negación: quiere hacer creer que la detención de un delincuente mejorará la calidad de vida de la gente. Bastaría con enumerarle la cantidad de asesinatos que hubo en la ciudad después de la primera vez que lo dijo para desmentirla. La inmensa mayoría de esos crímenes están impunes y ayer mismo, horas después de las declaraciones de la ministra, se produjo otra ejecución, en plena tarde, en un parque público y en la entrada de un club.

La euforia de Bullrich no sólo es impostada. La ministra también adscribe a una forma de hacer política muy de estos tiempos, que consiste en creer que a la realidad se la puede atenuar con discurso y presencia en los medios. Ahí están los hechos para probar que se equivoca. Del otro lado queda la gente, la que sufre una inseguridad sin precedentes y sin solución a la vista, por más que hayan detenido al "Monchi" o que la ministra diga que del lunes a hoy estamos mejor.

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