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Sábado 17 de Octubre de 2015

La magia de las radios escolares que llegan a toda la comunidad

Un encuentro regional de estos medios reunió a los estudiantes en la Técnica 459 de Pérez. Todos felices de tener un espacio con voz propia. 

Dicen que la radio es magia, que les permite estar con otros y sobre todo dar su voz. Así se expresan los estudiantes secundarios reunidos en el Primer Encuentro Regional de Radios Escolares realizado en la Técnica Nº 459 de Pérez. También participaron alumnos de Granadero Baigorria, Villa Constitución, Cañada de Gómez, Soldini y Rosario. ¿Cómo funcionan estos medios que ya trascienden los límites escolares?

   En el patio de la única escuela técnica de Pérez sobresale un gran bicicletero pero más los murales con graffitis y bellas consignas. “Abrí los ojos y tragate el cielo”, dice uno pintado en letras negras sobre un fondo blanco. Mientras tanto se escucha convocar a los adolescentes a los talleres preparados para este encuentro. La consigna es la misma para todos: armar un programa enlatado de 15 minutos, con música, spots publicitarios, entrevistas y opiniones. Todo valiéndose de los programas que les proveen los celulares y las netbooks. Al final del encuentro, que se extendió por cuatro horas, se supo que los temas más elegidos pasaron por las problemáticas adolescentes.

   A la par del trabajo de los talleres, la FM 107.7 de la 459 transmitía en vivo. Y la consigna de este espacio, “Esta escuela tiene voz”, era una realidad. Por el micrófono se pedían canciones, se hacían reportajes a profesores, estudiantes y hasta las periodistas. La radio instalada en esta escuela funciona desde junio pasado a través de los Centros de Actividades Juveniles (CAJ) que dependen de la Dirección Nacional de Políticas Socioeducativas. Están pensadas para toda la comunidad y son posibles por la ley de servicios de comunicación audiovisual, la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca) y la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC).

Amistad y música. En la puerta de uno de los salones están Aldana Torres, Evangelina Flores, Keila García y María Flores. Son alumnas de 1º y 2º año de la Técnica de Pérez. Comienzan a asomarse a lo que representa tener un medio de comunicación propio, algo que consideran que “está muy bueno” y ofrecen sus razones: “Podés hablar, hacer amistades, hacer entrevistas y escuchar música”. A la par que las chicas opinan y los grupos debaten, desde el taller de serigrafía se estampaban remeras que recuerdan este primer encuentro de alumnos y medios.

   Un grupo de estudiantes más experimentado en el manejo de la radio escolar la define como un auténtico espacio de expresión. Entre ellos está Leonardo Riedel (17 años), de la 459, feliz de tener su propio programa de deportes. “El otro día nos mandaron saludos desde Cabín 9, es bueno saber que nos escuchan”, rescata. Y define a la radio como un lugar donde se puede opinar y generar conversaciones que muchas veces no se comparten en el aula. “En la radio se puede informar, intercambiar opiniones, divertirse y aprender”, sostiene convencido.

   Julián Malvestiti estudia en la Escuela Nicasio Oroño de Villa Constitución. Tiene 16 años y cursa cuarto de la secundaria. A diferencia de la de Pérez, en su escuela funciona una radio de circuito cerrado. Cuenta que quieren recrearla, darle más impulso; también que la programación que producen se basa en información general, notas de espectáculos, magazines abiertos y deportes. Pero más les preocupa trabajar en cada presentación las problemáticas adolescentes como la violencia de género y el bullying. Al igual que los compañeros que comparten la charla, Julián se entusiasma cuando habla de esta experiencia con los medios: “La radio es la magia, el vínculo que se hace con la otra persona que no ves. No los estás viendo pero sabés que están del otro lado”.

   Desde Cañada de Gómez llegó Eric Hedman al encuentro. Tiene 17 años y estudia en la Florentino Ameghino, antes Colegio Nacional. Eso explica que llamen “Radio Nacio” al medio que sostienen en la escuela. Al igual que la técnica de Pérez desde este año tienen frecuencia abierta. “Poder dar tu punto de vista es lo más lindo que tiene la radio, también decir cosas que te interesan”, analiza y rescata la posibilidad de hacer grupos de compañeros, de conocer a otros que quizás sino fuera por este espacio no se conocerían. Eric subraya la diversidad y riqueza de temas que se tratan en la programación de su FM: “Tenemos uno donde, por ejemplo, se presenta un tema de rock y se van explicando el disco, las letras. Hay otro de historia, donde se habla de la dictadura; uno de cine y otro sobre videojuegos”.

Intercambios. El encuentro de radios escolares significó una oportunidad para replicar experiencias. Con esa intención llegó Enzo Yañez, de 18 años, desde la Escuela Secundaria Nº 338 Constancio C. Vigil de Rosario, quien recordó que desde hacía un año la Vigil había comenzado a recuperar lo perdido luego del Golpe de 1976. “Esto representa una práctica, aprender, nos sirve como experiencia”, rescata Enzo de esa tarde de intercambios. En la Escuela de Alem y Gaboto funcionan talleres de radio, video y teatro, entre otros.

   Algo parecido le pasa a Leonel Cordero, de 15 años, y alumno de la Secundaria Nº 444 de Soldini, quien decidió no privarse este espacio de todos: “Vengo porque me gusta. Estoy muy enganchado con la radio. Me interesan conocer distintas experiencias en un ambiente público como es este. Tenemos un programa que va los miércoles (en la 107.7) y se llama «Todos los pueblos», donde entrevistamos a políticos. También está bueno dar la opinión como adolescente para toda la comunidad. Y esta radio tiene ese alcance”.

   El papá de Lautaro Duarte es locutor. De ese oficio Lautaro quiere contagiarse. Cuenta que cuando su papá era muy joven el mayor entretenimiento lo encontraba en la radio, hasta llegó a enamorarse de una locutora por su voz. “Esa magia, esa imaginación que despierta la radio es la que me gustaría que no se pierda”, opina el estudiante de la Técnica 550 de Granadero Baigorria. En su escuela funcionan talleres de periodismo. Para poner en práctica lo que producen, aprovechan el lugar que les ofrece el medio local cada sábado.

   El grupo de estudiantes comparte un exquisito nivel de información y formación en materia de medios. Opina que otras escuelas deben animarse a producir los propios. “Además de que esto es gratis, es sobre todo algo muy inclusivo, donde te podés relacionar con otros. La ley de medios es la que da más cabida a los adolescentes y eso hay que aprovecharlo”, expresan.

Formación integral. En la técnica de Pérez también aprenden chicos de Zavalla, Soldini y Rosario. Son unos 300 los alumnos que además de formarse en electromecánica pueden disfrutar de talleres expresivos. “La idea es ofrecer a los chicos una formación integral, que sientan la escuela como un espacio de construcción social, la radio permite eso”, dice la directora Paola Arnaboldi visiblemente satisfecha por el encuentro. Anticipa que están invitando a las primarias locales y otras instituciones a que se acerquen a este medio, porque “la idea es abrir la escuela”.

   Micaela Delgado y Fernando Weingadt son los coordinadores de la Radio CAJ de la Técnica 459. Al final el encuentro dicen que las problemáticas adolescentes figuraron en el primer lugar de los temas elegidos por los chicos y entre ellos los que se relacionan con adicciones y la educación sexual integral. También los que hacen a la identidad y los medios de comunicación.

Al menos 50 radios escolares ya transmiten en todo el país a través de los CAJ. Para contar en la secundaria con una FM abierta a la comunidad hay que escribir un proyecto fundamentando la necesidad de contar con este medio, y enviarlo a la sede de los CAJ (ver más en: portales.educacion.gov.ar/dnps/caj).

   Profesor de música y enamorado del oficio de coordinar estos centros, Fernando Weingadt define a la radio como el lugar, la herramienta y la forma de intervenir en el espacio adolescente: “Hoy los chicos tienen que sí o sí estar vinculados con los medios de comunicación no sólo para subjetivarse, expresarse o comunicarse sino porque son una herramienta pedagógica indispensable, que transforman las escuelas”.

Sobre medios y nuevas formas de aprender

Los talleres de producción de medios de comunicación, en particular revistas y radio, han ganado lugar en las escuelas en los últimos años. Eso ha ocurrido de la mano de diferentes programas pedagógicos oficiales y por la iniciativa de maestros y profesores interesados en abrir espacios de expresión a los chicos y chicas. Tanto para que manifiesten sus opiniones como para permitir conocer la cocina de un medio y favorecer así una mirada crítica.

   Sin embargo, desde 2009 cuando se aprobó la ley de servicios de comunicación audiovisual (26.522) estos espacios vienen ganando más terreno, más impulso. En particular para habilitar más lugar a la palabra de quienes han tenido menos voz en los espacios hegemónicos. En esos grupos están las infancias, las adolescencias y las juventudes. En plural. Y de alguna manera marcan los retos pendientes por recorrer, los debates por atender. La “Declaración sobre la juventud y los medios audiovisuales” es un documento a seguir y tener como referencia también a la hora de pensar en los medios en el ámbito escolar.

Diez puntos. Tal declaración surgió el año pasado, luego de las audiencias públicas realizadas en todo el país y que fueron convocadas por la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual. Consta de 10 puntos que son una síntesis de aquellos temas que los jóvenes consideraron “prioritarios en relación a los derechos comunicacionales de niños, niñas y adolescentes y el vínculo de la juventud con la radio y la televisión”: 1) Difundir el derecho humano a la comunicación; 2) Visibilizar juventudes con mirada y voz propia; 3) Multiplicar los nuevos medios; 4) Proteger sin excluir; 5) Evitar estereotipos negativos, complejizar las representaciones; 6) Respetar la propia imagen; 7) Promover programaciones para audiencias con derechos; 8) Garantizar la perspectiva federal y la producción local; 9) Promover la inclusión y la accesibilidad y 10) Generar espacios de ciudadanía.

Sobre los CAJ. Los Centros de Actividades Juveniles (CAJ) son una línea de trabajo pensada para el nivel secundario e impulsada por el Programa Nacional de Extensión Educativa, que depende de la Dirección Nacional de Políticas Socioeducativas. “Tienen por objetivo crear nuevas formas de estar y de aprender en la escuela a través de la participación de los jóvenes en diferentes acciones organizadas en tiempos y espacios complementarios a la jornada escolar”, explican desde la página oficial portales.educacion.gov.ar En estos espacios es donde se inscriben las radios escolares, además de talleres vinculados al arte, la ciencia, el deporte y el ambiente.

   Una deuda que mantienen estos Centros de Actividades Juveniles es con los coordinadores que los implementan: profesores sin un puesto de trabajo fijo, sino que trabajan como monotributista.

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