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Jueves 21 de Julio de 2016

La locura por el Pokémon Go llegó a los lugares más peligrosos y extraños del mundo

Los fanáticos de la búsqueda de falsos animales en el exitoso videojuego llevaron su fiebre digital a áreas llenas de millones de minas y otros artefactos explosivos sin detonar.

El fenómeno del Pokémon Go no entiende de barreras. La locura desatada durante las últimas semanas por este juego llevó a que los fanáticos de la búsqueda de falsos animales en el exitoso videojuego hayan trasladado su fiebre digital hasta los lugares más peligrosos y extraños del planeta, o que se distraigan en situaciones en que su atención no debería estar precisamente en su teléfono.

Una de estas zonas es la de Bosnia-Herzegovina, donde la brutal guerra que asoló a los Balcanes durante la década de 1990 dejó el área llena de millones de minas y otros artefactos explosivos sin detonar.

En la actualidad, todavía se cree que hay alrededor de 1.200 kilómetros cuadrados (el equivalente a 460 millas cuadradas) del país de la exYugoslavia que contienen minas activas. Y por eso para los confiados cazadores de Pokémon Go es un terreno por demás hostil.

Por este motivo, una ONG antiminas local advirtió esta semana a los jugadores para que permanezcan fuera de los campos minados, quitando su vista de las pantallas de sus teléfonos móviles para "respetar todas las señalizaciones" en torno a lugares donde se sospecha que todavía puede haber minas sin explotar.

En este sentido, el Ministerio de Asuntos Exteriores de la cercana Hungríaha actualizado recientemente su consejo para todas aquellas personas que viajen desde allí hacia Bosnia, incluyendo esta advertencia para los fanáticos del Pokémon Go, según publica el sitio Quartz.

Las zonas de guerra parecen ser uno de los peligrosos escenarios preferidos por los jugadores de Pokémon Go, ya que al área de la mencionada Bosnia hay que agregarle la de Irak, donde en parte de ese país el sangriento grupo terrorista Estado Islámico (ISIS) ha implantado un califato.

Louis Park, un ex marino y contratista de seguridad que por estos días está combatiendo al ISIS junto a la milicia kurda en el norte del país árabe, publicó a principios de julio una captura de pantalla ampliamente compartida de un Squirtle (un pequeño Pokémon azul) al que se observa a través del cañón de su ametralladora en el frente de batalla.

Él es "sólo es capaz de atrapar los ingresantes" fuera del borde del territorio controlado por los kurdos, gracias a la pobre señal de su teléfono, según le dijo al sitio The Verge.

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