Medio ambiente
Domingo 27 de Noviembre de 2016

La Legislatura busca proteger al "paraíso de los flamencos rosados"

Estudian una ley que lo declara reserva natural, para cuidar y preservar el paisaje y la flora y fauna autóctonas

Santa Fe está cada vez más cerca de contar con una nueva área natural protegida: la Legislatura provincial debatirá sobre la posibilidad de declarar a las lagunas de Añapiré —lugar de refugio del flamenco rosado— como reserva natural.

El martes pasado la diputada Marita Ayala (socialismo) presentó un proyecto que busca declarar como área natural protegida a la laguna Añapiré, lindera con la comuna de Campo Andino y situada a unos 50 kilómetros al norte de la ciudad de Santa Fe.

De aprobarse, esa ley significaría el broche de oro a un largo trabajo de más de cinco años realizado por guardafaunas santafesinos (algunos voluntarios como Juan Martín Mastropaolo) que comenzaron a cuidar el lugar de los cazadores furtivos, para luego desarrollar junto a investigadores universitarios un trabajo de protección y divulgación ambiental que terminó involucrando a toda la comunidad de Campo Andino.

Para el guardafauna Sebastián Lovera se trata de una acción "muy alentadora", que además indica "que todo el trabajo, el tiempo y la dedicación vertida en estos últimos cinco años cobra sentido".

"Todas las personas involucradas en esta patriada tienen que sentirse realmente orgullosos, ya que con su accionar a favor de la creación de la reserva ayudaron a proteger un espacio natural único en el centro de nuestro territorio santafesino", agregó.

Los procedimientos de control de caza en esta zona llevados a cabo en los últimos años, la tranquilidad y el nutrido ecosistema que ofrece la zona son algunas de las razones por las que los flamencos rosados eligen el lugar para alimentar a sus pichones durante el otoño y el invierno.

Los últimos conteos realizados durante el censo neo tropical llevado a cabo por organizaciones vinculadas a la temática indican que en la última temporada llegaron a la zona unos 6 mil flamencos.

La ley. La iniciativa apunta a que esa zona sea declarada "Reserva privada de uso múltiple", con la intención de "proteger y preservar el paisaje natural y la flora y fauna autóctona", ya que durante los meses del otoño y el invierno se convierte en refugio de miles de flamencos rosados que llegan desde los Andes buscando comida y un clima más amable.

Según la legisladora, el mantenimiento y preservación de la biodiversidad como patrimonio natural "creemos importante la protección de este lugar ya que además resulta clave para generar educación y conciencia ambiental entre los ciudadanos de la zona y quienes visitan el lugar".

Pero además destacó que la protección de ese patrimonio natural permitirá también desarrollar otros emprendimientos relacionados con el turismo ecológico, con visitas guiadas que promuevan el conocimiento y la importancia de la preservación de las especies que habitan el sistema de lagunas.

Ayala recordó que existen nuevos paradigmas en legislación ambiental y que en ese marco la provincia dictó la ley de ambiente, que contempla la creación de áreas naturales. De allí se desprende otra norma que regula específicamente las áreas naturales protegidas. "Haciendo un recorrido por las cuestiones jurídicas resulta indudable la responsabilidad del Estado en la preservación del medio ambiente, por lo que la declaración como área natural protegida a la Laguna Añapiré resulta de trascendental importancia".

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