La ciudad
Sábado 14 de Mayo de 2016

La legendaria moto Vespa cumple 70 años y los fanáticos celebran en Rosario

Este mediodía habrá una caravana de estas motos y a las 15 se habilita una muestra en el Museo de la Ciudad. La vigencia de un clásico.

Del decálogo de los fundadores del Rosario Vespa Club sobresale una frase que lo dice todo: la Vespa y la mujer no se prestan. A 70 años de su nacimiento, los amantes de la moto italiana podrán saludar este mediodía la caravana que partirá desde el parque Independencia para llegar hasta La Florida y regresar al punto de partida. Quienes tengan curiosidad por conocer su historia, modelos y estilos podrán acercarse a la muestra en el Museo de la Ciudad, a partir de las 15 (Oroño 2300). La actividad es promovida por el municipio, Rosario Vespa Club y el Consulado de Italia.

El 23 de abril de1946 —plena posguerra— la moto ligera hizo su presentación en sociedad. Enrico Piaggio, dueño de una fábrica de orígenes aeronáuticos, le encargó al ingeniero Corradino D'Ascanio (quien diseñó y construyó el primer helicóptero moderno) reconvertir la fábrica con el montaje de un vehículo barato y fácil de conducir, y con capacidad para dos pasajeros. Le pidió además que tuviera en cuenta que quien fuese a bordo de ese vehículo, no se ensuciara la ropa.

Con esas premisas nació la "avispa" (bautizada así por el zumbido del motor). Se fabricaron casi 2.500 motos en un año y en una década se construyeron en Pontedera (Italia) un millón de unidades. Ese fue el inicio de la aventura del scooter más famoso del mundo.

Los fanáticos rosarinos. Un 27 de noviembre de 1989 tres enamorados de la Vespa fundaron el Rosario Vespa Club, una entidad pionera en el país que hoy reúne a 50 socios.

Uno de ellos contó detalles y entretelones de esta pasión en común que los reúne todos los primeros viernes de cada mes en Jujuy 1455. "Se comparten los viajes en las rutas con la Vespa, intercambiamos repuestos, recomendamos mecánicos y compartimos un asadito. Hablamos de motos y de otras cosas, pero está prohibida la política, el fútbol y la religión", aclaró el presidente de la entidad, Salvador Mateo Ruíz.

Los clubes de la motoneta italiana se multiplicaron a partir de la experiencia rosarina: Córdoba, Mar del Plata, Bahía Blanca, Mendoza, San Juan y Buenos Aires. En noviembre se viene el primer encuentro sudamericano en la capital mediterránea.

¿Cuál es el código vespero?, le preguntó LaCapital a Ruíz. "Amarla mucho, pese a que las mujeres se ponen celosas, que esté bien de pintura, usar cubiertas sin cámara y tenerla bien limpia", enumera para recordar las épocas donde se cerró la importación: "Nos volvimos locos".

Las clásicas Vespas que circulan por las calles rosarinas remiten a otra época. "Hay muy pocas con el faro en el guardabarro delantero y los cambios con varilla", detalla Ruíz. Existe una sola modelo 49 que casi no se usa y el resto de los vesperos posee modelos 56, 58, 61, 60, 68 y 70. Son objetos preciados, pero si alguien la vende sus valores oscilan entre los 35 mil y los 70 mil pesos, según su estado de conservación.

Las Vespa con cambios (y no las centrífugas de la actualidad) ingresaron a la Argentina hasta el 2000. ¿De dónde nació tanta pasión?. "Viene del papá, del tío, de un primo, se heredaron de generación en generación. Muchos recordarán la agencia de Pellegrini y Corrientes. Tenerla es una sensación inexplicable. Es cómoda, sencilla, su posición de manejo, y se pueden hacer rebajes para ayudar a frenar sin problemas. Te ponés un traje y no te ensuciás. Y tiene rueda de auxilio", enumeró Ruíz.

El mítico fundador, de 64 años, repasa su romance con la Vespa. Un amor que comenzó a los 14 años, cuando la manejó por primera vez. A los 17 tuvo una modelo 58 y luego fue subiendo en años.

Para cerrar, Ruíz dejó una frase que refleja el espíritu de la cofradía vespera: "La mina y la moto no se prestan. Ni la presto, ni la pido prestada. Su vida útil es inagotable".

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