La ciudad
Miércoles 22 de Junio de 2016

La Justicia otorgó la paternidad plena a una pareja homosexual

Son varones y el bebé se gestó en el vientre de una amiga. El juez les exigió que, cuando crezca, le cuenten cómo lo concibieron.

El 11 de diciembre de 2015 nació un bebé. Su vida fue el resultado de la combinación de un óvulo donado por una desconocida y los espermatozoides de uno de sus papás; porque este bebé es hijo de dos personas del mismo sexo que se casaron y quisieron adoptar, sin éxito. Entonces una amiga "les prestó la panza". Allí colocaron el embrión fecundado in vitro que creció durante nueve meses. Pero cuando fueron a inscribirlo, en el Registro Civil les dijeron que la subrogación de vientre no estaba legislada, por lo que, hasta tanto la justicia resolviera lo contrario, en los papeles ese bebé sería hijo de la mujer en cuyo vientre había sido gestado y del papá biológico. El mes pasado, el Tribunal Colegiado de Familia Nº 5 de Rosario resolvió impugnar la maternidad de la mujer y otorgársela a sus dos papás, quienes deberán contarle a su hijo, cuando sea más grande, cómo fue concebido y gestado.

De acuerdo con la resolución judicial, S y G son dos hombres que se conocen y están en pareja desde el año 2000. Se casaron en 2011, luego de que se sancionara en la Argentina la ley de matrimonio igualitario. Ese mismo año se inscribieron en el Registro Unico Provincial de Aspirantes a Guarda Adoptiva; y en 2013 renovaron esa inscripción. "Luego de varios años de espera no fueron convocados, por lo que el sueño de ser padres se veía frustrado", explica el escrito.

S y G comenzaron a pensar otra alternativa; que llegó de la mano de P, una amiga de G. Se conocieron en la facultad en 1993, trabajaron juntos y se fueron a vivir un tiempo a España. Sus caminos profesionales se separaron en 2002, pero su amistad continuó. P está casada, tiene dos hijos y les ofreció "prestarles su panza" para gestar a su bebé.

Según el expediente, el matrimonio se acercó a una clínica de fertilidad en la ciudad de Buenos Aires, donde los asesoraron: uno de ellos debía aportar su material genético (es decir, ser el padre biológico del bebé) y el óvulo debía ser donado por una mujer distinta a la que iba a gestar al niño. Además, su amiga debía prestarles el vientre "con un fin altruista y no oneroso" y debía haber sido madre por lo menos dos veces.

Consentimiento. En marzo de 2015, P firmó un consentimiento previo, libre e informado en el que accedía a gestar al niño y manifestaba no estar interesada en ser su madre. Pero cuando el niño nació en diciembre, en el Registro Civil les dijeron que era imposible inscribirlo como hijo de S y G porque no había legislación expresa al respecto. Necesitaban una orden judicial, por lo que comenzaron a andar ese camino. Mientras tanto, en los papeles, el bebé era hijo de uno de los integrantes del matrimonio y de P.

La causa recayó en manos del juez Ricardo Dutto, del Tribunal Colegiado de Familia Nº 5. En su resolución, el magistrado explicó que el nuevo Código Civil y Comercial incorporó un nuevo tipo de filiación: por reproducción humana asistida, donde aparece el concepto de la "voluntad procreacional". Según esta línea, los padres o madres del bebé son quienes tuvieron la voluntad de serlo, independientemente de si el óvulo o esperma utilizado les pertenecen o han sido donados.

Sin embargo, la nueva legislación no regula la "gestación por sustitución de vientre". Dutto explica que la legislación no lo acepta ni lo prohibe, sino que no plantea posición al respecto por lo que "al no tener pautas claras hasta que no exista jurisprudencia consolidada, dependerá de la discrecionalidad del juzgador para cada caso".

Para resolver, Dutto se basa en el "interés superior del niño", y entiende que sus dos papás "desearon fervientemente su existencia, no recurrieron a esta práctica por razones laborales, de comodidad o estéticas, intentaron el camino de la adopción con resultado negativo. ¿Puede el Estado oponer otras dificultades además de las que afrontan?".

Además, entendió que todos los matrimonios tienen el derecho a tener hijos, y que al tratarse de dos varones sólo pueden acceder a la adopción, lo que restringe sus opciones.

Con estos argumentos, Dutto resolvió hacer lugar a la demanda de S y G, quienes ahora serán los papás del bebé, mientras que P dejará de ser la madre. Pero además el juez les impuso la obligación de que, cuando tenga la edad apropiada, le cuenten al niño cómo fue su concepción y gestación.