Cartas de lectores
Miércoles 07 de Septiembre de 2016

La inseguridad y el Estado

Los ciudadanos de Rosario hemos quedado desconcertados al conocer declaraciones de distintos integrantes del Estado provincial y municipal...

Los ciudadanos de Rosario hemos quedado desconcertados al conocer declaraciones de distintos integrantes del Estado provincial y municipal, incluyendo prestigiosos y prominentes integrantes del Poder Judicial, que justificadamente nos obligan a pensar que son parte del problema y no de la solución de la inseguridad que exaspera a los ciudadanos. Resumiendo estas declaraciones públicas, dicen que tener más delincuentes entre rejas y que aumentar los efectivos y recursos policiales, no resuelve el problema. También agregan que aumentar las penas no sirve porque el delito ya ocurrió, afirmación que sólo se entiende de alguien que piensa que somos descerebrados. En algunos casos, alegan que no hay ejemplos en el mundo de que estas medidas disminuyeron el delito pero no aportan ningún ejemplo que avale esta afirmación, absolutamente sofismática. En otros casos proponen una fuga al futuro, diciendo que el problema se resuelve con la prosperidad y el progreso social, que generará la contención y la inclusión pacífica de los delincuentes. De este temerario desatino sí hay ejemplos que lo contradicen en la historia de la humanidad. Ninguna sociedad progresó desde el desorden y la permisividad delictual y todas las que cayeron en estos desvaríos colapsaron, por caso el Imperio Romano. Por el contrario, existen situaciones verificables de que si se aumentan las penas y el control, el delito disminuye drásticamente. Como ejemplo cito a Singapur. Hace 12 años en las cárceles había más de 500.000 presos, pero años después, sólo quedaban 50. Se adoptó la pena de muerte y el trabajo forzado para los criminales confesos, narcotraficantes y violadores probados siendo los más repetitivos condenados a muerte. El sistema es parlamentario, pero con la depuración de la policía, sistema judicial y político, más una nueva legislación, le permiten al país gozar de una sólida estabilidad, en donde el contrabando y la posesión de drogas puede originar cadena perpetua o pena de muerte. Actualmente, es uno de los países con un nivel económico más alto que el de algunos países centrales europeos. Repito para los fariseos, no propongo estos extremos de represión, pero haciendo las cosas bien y civilizadamente el delito retrocede. El resto es ideología de escritorio o de barricada.

Gerardo Orallo / DNI 6.008.474

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