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Miércoles 18 de Mayo de 2016

La industria del mueble de Cañada alerta sobre el peligro de desaparecer

Ya venden un 40 por ciento menos que el año pasado y si se abre la importación de Brasil podrían cerrarse 400 pymes,

Una movilización de los principales referentes de la industria maderera y mueblera de Cañada de Gómez durante la pasada tarde del lunes puso de relieve el regreso, tras muchos años, de una grave problemática de esa rama de la producción, amenazada por el fuerte tarifazo en los servicios, una grave baja en las ventas que supera el 40 por ciento y una posible apertura indiscriminada de la importación de muebles desde Brasil que, como en los años 90, significaría la posible desaparición de numerosos establecimientos y puestos de trabajo.

Como resultado de la movilización surgió un documento que, entregado próximamente a Miguel Lifschitz, será elevado por el mandatario santafesino a la consideración de los gobernadores de la Región Centro, integrada por las provincias de Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos.

En diálogo con LaCapital, un referente de la Cámara de la Industria Maderera y Afines (Cima) de Cañada como el secretario de la entidad, Miguel Caon, indicó que "todo lo discutido y los textos elaborados en el marco de la movilización del lunes fue remitido a la sede de Buenos Aires de la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (Faima), entidad madre, y estamos esperando una respuesta, por lo que se determinó un cuarto intermedio hasta el viernes", señaló Caon.

Sobre la situación del sector y el panorama a futuro, el dirigente gremial e industrial maderero indicó que "efectivamente estamos un 40 por ciento abajo en las ventas en comparación con igual período del año pasado. No tenemos posibilidad de aumentar el precio de lo que fabricamos porque la gente se quedó sin poder adquisitivo y no se vende. Pero si no se aumenta no se tiene rentabilidad".

Con respecto a dónde residen los costos más altos, el industrial señaló que en Cañada de Gómez la mayor parte de la producción se basa en el uso de aglomerado y melanina como materia prima y no en la madera. Existe un monopolio de la fabricación de esa materia prima en manos de dos empresas chilenas —Maciza y Faplac—; a eso se deben sumar los herrajes que vienen de China —bisagras, correderas — a precio dólar y que acá no se fabrican porque los costos no dan. Tampoco se fabrica el filo melanínico, que se usa para las terminaciones y también viene todo de Brasil. A eso súmele la presión tributaria y los problemas con los bancos y sus tasas de interés".

El empresario señaló que desde el cambio de gobierno lo que ha variado es el modo de protección de la producción local. "Hoy las áreas de producción de la provincia y la Nación colaboran entre sí y hasta ahora nos ayudan, pero de otro modo; en vez de prohibir directamente la entrada de tal o cual producto como se hacía durante el gobierno anterior —lo que nos provocó sanciones de la Organización Mundial de Comercio—, hoy prefieren fijarse si la pintura es la recomendada por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti) o si la madera tiene un determinado grado de humedad, controles más civilizados que no teníamos y que estamos desarrollando junto con la cartera de industria de la Nación; todas medidas para frenar la importación de Brasil.

Pese a las dificultades planteadas, el dirigente gremial señaló que "el resto de los industriales madereros de Cañada adhieren sin miramientos a los reclamos y se han sumado a la entidad fabricantes de localidades de los departamentos San Martín, Belgrano, Iriondo, Caseros y San Lorenzo; de localidades como Esperanza, Elortondo, y hasta ciudades cordobesas como Río Cuarto y Villa María.

Por último Caon destacó que hasta el momento el ingreso de muebles importado no está excedido pero con preocupación advirtió que "dentro de 90 días se dejaran de exigir las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importaciones impuso el gobierno anterior para frenar las importaciones indiscriminadas y debemos estar preparados".

Documento.La reunión de los mandatarios de la Región Centro tendrá como finalidad principal la confección de un documento definitivo que exprese la grave coyuntura por la que atraviesa la industria de Santa Fe y que será elevado a las autoridades nacionales, peticionando una revisión integral de las políticas industriales del Gobierno central.

El documento elaborado por Cima señala entre otros conceptos que "la industria del mueble en la provincia está integrada es su totalidad por pymes y enfrenta una dedicada situación basada fundamentalmente en la caída de ventas en el mercado interno". En su caracterización de la situación consideran que "la baja en las ventas comparadas con igual período del 2015 fueron de entre un 40 y un 50 por ciento.

Destacan luego que desde enero se eliminaron todas las horas extra, se redujo la jornada laboral y que algunas empresas han comunicado su intención de iniciar el procedimiento preventivo de crisis para suspender o reducir personal.

También, sobre el ingreso de muebles desde Brasil indicaron que "esto significaría —dada las diferencias de costos estructurales entre los dos países— el cese y cierre definitivo de todo el sector, algo ya sufrido en la década del 90; eliminando del mapa productivo de la provincia más de 400 pymes y más de 5000 puestos de trabajo directo.

"Por todo esto reclamamos la adopción de medidas tendientes a reactivar el mercado interno, reducir los efectos del tarifazo en las servicios esenciales a la producción y solicitar al gobierno nacional la urgente instrumentación de herramientas de protección del mercado interno para evitar la desaparición de nuestra industria, con los efectos sociales que ello implicaría" señala finalmente el documento que firman Luis R. Izquierdo, presidente de la entidad y Miguel A. Caon, secretario.

Colaboran

Hoy las áreas de producción de la provincia y la Nación colaboran entre sí y hasta ahora nos ayudan, pero de otro modo

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