Ovación
Lunes 23 de Mayo de 2016

La imagen final fue mejor que la acostumbrada

Newell's tuvo un rendimiento aceptable y se despidió con un triunfo, un resultado que le costó y mucho en el actual torneo. Casi se le escapa por la ineficacia goleadora, que fue uno de sus karmas en estos meses.

La despedida fue al menos algo más reconfortante que lo acostumbrado. Newell's se reencontró con esa victoria que le resultó tan esquiva en el torneo Transición. Fue una imagen más placentera la que dejó ante Atlético Tucumán, al menos para mitigar un campeonato en el que hubo más frustraciones que alegrías.

   No tardó demasiado Newell's en inquietar a Lucchetti. A los 6', Elías se la robó a Leyes en la salida y Maxi abrió hacia la izquierda. Boyé piso el área con la única oposición de Lucchetti y el delantero volvió a fracasar, como en tantas otras ocasiones, en el intento de gol. El remate tibio fue a las manos del arquero.

   Tres minutos más tarde, la movieron rápido Boyé y Maxi. Elías tiró desde afuera, rebotó en un rival y la Fiera cruzó el tiro que salió por el segundo palo. Newell's estaba preciso y rápido en campo adversario. Con esas cualidades ejecutó un córner a los 15' que nació en Maxi para la corrida de Advíncula, el centro atrás y Tevez que le dio de afuera del área para el 1 a 0.

   En el siguiente cuarto de hora, la Lepra entró menos en contacto con la pelota. La tuvo mayor tiempo Atlético Tucumán, pero sin opciones claras. La última parte del período inicial fue otra vez del conjunto de Osella. Elías la distribuyó de primera, con criterio, aparte de interponerse en cuanta contra pretendía iniciar la visita.

   Los desajustes defensivos de los tucumanos fueron una invitación para la Lepra, que tuvo el segundo en un grosero error de Cáceres. El marcador izquierdo la quiso reventar en la mitad de cancha y no hizo más que hacerla rebotar en Tevez. La pelota salió hacia el arco tucumano y Boyé corrió con campo libre sin la oposición rival. Era al fin su gol, o el de Tevez que lo acompañaba. Pero al encontrarse con Lucchetti, lo quiso gambetear y el arquero se lo sacó con el pie.

   Cuando todavía se lamentaba la acción desperdiciada, Fértoli la recibió de Maxi luego de un desborde de Tevez y no pudo superar el rápido achique de Lucchetti.

   El disparo de la Pulguita Rodríguez desde lejos que contuvo con esfuerzo Pocrnjic y el tiro libre de Leandro González que pasó por debajo de la barrera y salió junto al palo fueron un llamado de atención para el rojinegro en la apertura del segundo tiempo.

   Más allá de esas jugadas, la virtud de Newell's fue que tuvo movilidad, la manejó bien y siempre había alguien bien ubicado para recibirla. Una actuación absolutamente diferente a la de la fecha pasada. Tan distinta como la cantidad de ocasiones de gol que tuvo. Por eso, no debió sufrir tanto. Si lo hizo fue porque volvió a pecar de la falta de contundencia de siempre, aunque tampoco deben obviarse las tapadas de Lucchetti.

   El ingreso de Scocco le dio a Newell's otras opciones. Y fue el mismo delantero que estuvo cerca de convertir. En una se arrojó en el aire y no alcanzó a conectar bien el centro de Advíncula de la derecha. Y en otra, la defensa se la dejó servida, pero su volea encontró la gran reacción de Lucchetti.  Newell's la traía y la abría para aproximarse por las bandas. En ese funcionamiento ofensivo, Scocco estuvo siempre participativo. De su cabeza hubo una perfecta habilitación para Fértoli que la desperdició solo.

   Azconzábal buscó una reacción en Atlético Tucumán. Metió a Villalba para que sea la manija y entró Zampedri para atacar con tres. Y con poco, lo empató a través de Leandro González.

   La Lepra pagaba la falta de puntería. La visita fue por la victoria, para intentar alcanzar el 2º puesto de la zona y la posibilidad de jugar un partido para ingresar a la Libertadores. Pero el rojinegro lo liquidó de contra en el final.

Advíncula puso un pase largo, Mancini (ingresó por el lesionado Tevez) corrió desde mitad de cancha en soledad, se la tocó por encima a Lucchetti y la empujó al gol.

   En el Coloso, adentro y afuera del campo de juego, se gritó con ganas. Fue una señal de desahogo, para dejar atrás un torneo que deparó pocas alegrías.

El mal estado del césped, otra muestra de la desidia

Si hay algo que caracterizó a Newell's durante años fue tener uno de los mejores césped del fútbol argentino. Un lujo y envidia de muchos clubes grandes. Sin dudas esto fue posible por el gran trabajo del canchero y demás encargados de conservar que el estadio sea el mejor.

Pero ayer no lució como en los mejores años, sino que aparecieron claros importantes en las áreas y en otros sectores de la cancha. Esto fue lo que llamó realmente la atención porque siempre se tuvo un enorme cuidado con el campo de juego.

Seguramente el fin de ciclo motivó que ya no se invierta y la desidia general en la que está inmerso el club también llegó hasta el descuido de uno de los grandes aspectos destacables que siempre tuvo Newell's. Ante esto, quedó demostrado que a los actuales dirigentes (los pocos que quedan) parece no importarles el estado en que dejan la entidad. Y que uno de los aspectos sobresalientes con los que contaban lo descuidaron o dejaron de invertir para conservarlo.

Los relegados Denis y Formiliano ni al banco

El uruguayo Fabricio Formiliano y Denis Rodríguez habían concentrado, pero Osella decidió que no fueran ni al banco de suplentes, algo que no sorprende porque hace tiempo que ninguno está entre las principales preferencias del técnico.

Lo retrasó y terminó empezando más tarde

El inicio del partido se retrasó 4' a la espera que comience en forma paralela Unión y Estudiantes, debido a que el Pincha disputaba con Atlético Tucumán el 2º puesto de la zona. Lo curioso es que con los jugadores dispuestos en el Coloso, Beligoy lo empezó después que arrancó en Santa Fe.

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