Política
Miércoles 26 de Octubre de 2016

La Iglesia desclasificó documentos sobre la dictadura cívico-militar

Son unas 3.000 cartas almacenadas en el Episcopado argentino y en el Vaticano. Las ponen a disposición de familiares y víctimas.

La Iglesia anunció ayer que finalizó el proceso de catalogación y digitalización del material correspondiente al archivo vaticano sobre la última dictadura cívico-militar en el país (1976-1983) y aseguró que todos esos documentos serán puestos a disposición de víctimas y familiares, a quienes volvió a pedirles disculpas.

Se trata principalmente de cartas almacenadas por el Episcopado argentino, la Secretaría de Estado vaticana y la Nunciatura Apostólica en Buenos Aires.

Así lo informaron la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) y el propio Vaticano en una declaración conjunta al presentar los avances de un trabajo motorizado por el ex arzobispo de Buenos Aires Jorge Bergoglio, ahora Papa Francisco.

"La verdad ilumina", subrayó ayer el presidente de la CEA, José María Arancedo, en una conferencia de prensa y sostuvo que los documentos de archivos vinculados a la última dictadura militar en el país echarán "más luces que sombras" sobre el rol de la Iglesia en ese período.

"No se puede hablar de complicidad de la Iglesia", sostuvo el arzobispo de Santa Fe, quien insistió en que "la presencia de la Iglesia (durante la dictadura) va a aparecer con más luces que sombras" en los archivos desclasificados.

Arancedo puso se relieve las gestiones que llevaba adelante el clero para averiguar el paradero de personas detenidas-desaparecidas por la dictadura militar, aunque reiteró: "La Iglesia quizá no hizo todo lo que pudo hacer, pedimos disculpas".

El religioso encabezó la rueda de prensa en la sede de la CEA, de la Capital Federal, junto al vicepresidente primero del organismo, cardenal primado Mario Poli (arzobispo de Buenos Aires), y al secretario general, monseñor Carlos Malfa (obispo de Chascomús).

Los archivos vaticanos consisten principalmente en más de 3.000 cartas de familiares que pedían por sus padres o hijos detenidos y/o desaparecidos, de igual modo que las contestaciones que daba la Iglesia en ese momento y las gestiones que hacía para intentar averiguar el paradero de esas personas.

En estos días la Iglesia se está encargando de redactar los protocolos para que familiares y víctimas de la última dictadura militar en la Argentina puedan disponer del material desclasificado: en principio, esos documentos no se harán públicos, anticipó monseñor Arancedo.

"El periodismo de investigación y la ciencia histórica deberán esperar un tiempo, todavía no lo hemos decidido, pero estará en el protocolo", dijo el religioso, que insistió en que los archivos únicamente estarán disponibles para las personas directamente afectadas por los "años de plomo".

El Episcopado y la Santa Sede indicaron en su comunicado conjunto que, "de acuerdo con un protocolo que se establecerá próximamente, podrán acceder a la consulta de los documentos referidos las víctimas y familiares directos de los desaparecidos y detenidos y, en el caso de religiosos o eclesiásticos, también sus superiores mayores".

"Es un servicio a la verdad, a la justicia y a la paz, continuando con el diálogo abierto a la cultura del encuentro", manifestó Arancedo, y agregó: "Se trata de la búsqueda de la verdad y la reconciliación del pueblo argentino (...) La verdad es un camino a la reconciliación y al encuentro".

En este sentido, Poli acotó que "la verdad ilumina" y consideró que la Iglesia demoró 40 años en desclasificar sus archivos sobre la dictadura porque se trata de material "histórico".

En las parroquias también existe documentación similar, aunque su desclasificación corresponde a cada una de ellas, según se informó a la prensa.

Las autoridades de la Iglesia también dijeron que se reunieron con entidades de derechos humanos y pusieron de relieve la importancia de haber digitalizado archivos relacionados con bautismos, en un intento por echar un manto de luz sobre la identidad de algunos niños que aún son buscados por sus familiares después de la dictadura.

El comunicado conjunto divulgado ayer concluye diciendo que "el Santo Padre y el Episcopado argentino encomiendan la patria a la protección misericordiosa de Nuestra Señora de Luján, confiados en la intercesión del querido San José Gabriel del Rosario Brochero".

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