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Domingo 30 de Octubre de 2011

La hora del cristinismo

La presidenta define la composición de su gabinete. El poder sólo está en sus manos. Asoman diferencias en el kirchnerismo santafesino. Una muestra de los nuevos tiempos.

Con todo el poder en sus manos, Cristina Fernández de Kirchner empieza a moldear lo que será la estructura de su nuevo mandato. Desde hoy hasta el momento de su reasunción como presidenta (el 10 de diciembre) todas las miradas se dirigirán hacia un solo foco: la composición del gabinete.

A una semana de las elecciones, y pocas horas después del primer aniversario de la muerte de Néstor Kirchner, se realza la sensación de que sera la Jefa del Estado —y sólo ella— la que decidirá las formas y los contenidos de la “profundización del modelo”, aunque, debe decirse, el cristinismo ya consiguió diferenciar matices de lo que fue la gestión de Néstor.

Cristina talló una especie de muro alrededor del otro factor de poder que se mantenía incólume desde la consolidación del kirchnerismo en el poder. Hugo Moyano conoció desde la desaparición física de Kirchner la sensación gélida del desapego con que la presidenta decidió tomar distancia. Ahora podrían venir otras decisiones

El viernes, desde el moyanismo se levantó la primera amenaza concreta de rebeldía: uno de los hijos del secretario general de la CGT adelantó que Camioneros (el gremio insignia de la casa) volvería a las calles para reclamar por cuestiones vinculadas al impuesto a las ganancias.

Mano suelta. También el viernes, Pablo Moyano admitió lo que se sostenía en forma de repiqueteo desde los análisis políticos: el gobierno decidió soltarle la mayo a la conducción cegetista. No es casual que la interna sindical salte nuevamente a los primeros planos: es en ese ámbito y en el del peronismo donde se cocinarán al menos durante los dos primeros años los aderezos potenciales que puedan alterar el momento de gloria poselectoral que vive el kirchnerismo. Fuera de ese amplio redil sólo la economía podría traerle algún disgusto a Cristina.

Santa Fe es uno de los escenarios geográficos donde más vívidamente se registran las diferencias internas del La hora del cristinismo oficialismo, ya no con el peronismo como gran marco, sino en un ámbito más micro: el interior mismo del kirchnerismo.

Disputa K. El domingo de gloria kirchnerista tuvo su ceremonia oficial en el búnker organizado por La Cámpora en el club Nueva Era (al que concurrieron los diputados nacionales electos y la diputada provincial María Eugenia Bielsa), y no en el Monumento Nacional a la Bandera, sitio que el Movimiento Evita (léase el rossismo) habilitó para los festejos. La postal terminó de configurarse el jueves, día del aniversario de la muerte de Kirchner, con el acto celebrado en el Cristo Redentor. Allí se concentraron también diferentes expresiones del kirchnerismo, encabezados por La Cámpora, pero se hizo notar la ausencia del Movimiento Evita.

Unos y otros empiezan a reconfigurar el formato del peronismo santafesino, atento a que los nuevos protagonistas (Bielsa y Perotti) orbitan ya pegados a los designios de Balcarce 50. Habrá que observar de cerca cómo se depura el camino hacia las internas provinciales justicialistas de marzo, quiénes compiten y cómo administra el poder Cristina en relación a los santafesinos oficialistas.

El nuevo PJ. El peronismo provincial vive un momento inédito en cuanto a su realidad interna: han desaparecido de los primeros planos estandartes e iconografías que dominaron las dos últimas décadas. Carlos Reutemann ingresó en un estadío cercano al retiro efectivo (aunque conservando la senaduría) y Jorge Obeid se quedará desde diciembre en el llano al finalizar su mandato como diputado nacional. Los dirigentes del reuteobeidismo alternan ahora entre el golpeteo a las puertas del kirchnerismo, el éxodo hacia el PRO o el silencio más profundo.

El ganador de la interna abierta fue Agustín Rossi, quien, sin embargo, resultó luego el gran derrotado en los comicios generales a gobernador. Perotti, derrotado por Rossi en la interna, fue tomado como propio por Cristina, quien le concedió el primer lugar en la lista a diputado nacional. Y el intendente de Rafaela cumplió con creces al no hacerle perder votos a la mandataria.

Antes del recambio. Desde julio, María Eugenia Bielsa es también la chica de la tapa del nuevo escenario. Una disputa soterrada se vive por estas horas respecto a la presidencia de Diputados. Algunos dirigentes peronistas resisten la idea de que la ex vicegobernadora conduzca la Cámara baja, algo que generó reuniones durante los últimos días muy cerca del bielsismo.

La nueva realidad política de la Argentina saldrá definitivamente a escena dentro de unos pocos días cuando la presidenta anuncie quiénes serán sus nuevos apóstoles K y qué rol le otorgará a los peronistas que decidieron intentar el regreso a la casita de los viejos.

Si sonás, sonaste. Cuando La Capital intentó el viernes saber si Rossi seguirá siendo el presidente del bloque de diputados justicialistas o si Perotti podría ir como ministro de Agricultura, desde las cercanías de ambos dirigentes prefirieron no dar certezas. “Durante los próximos quince días se define todo, ahora el mejor método para preservarse es no hablar públicamente sobre cargos o apetencias”, dijeron a este diario desde las cercanías de un funcionario nacional.

En el kirchnerismo siempre circuló un refrán picante sobre los rumores y los deseos de acercarse al poder, que sigue teniendo vigencia: “Si sonás, sonaste”.

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