Tragedia aérea en Colombia
Miércoles 30 de Noviembre de 2016

La historia de un cuadro que pasó de un cuento de hadas a un suceso atroz

En 2009 el pequeño club brasileño apenas militaba en la D. Pero tuvo un ascenso meteórico y llegó a primera en 2014.

Hasta que la tragedia se cruzó un su camino, el Chapecoense era un equipo joven y poco conocido, que había cobrado notoriedad con su sorpresiva llegada a la final de la Copa Sudamericana de fútbol.

En busca de ese sueño se encontraba cuando el avión chárter que lo trasladaba a Colombia, donde tenía previsto medirse hoy al Atlético Nacional de Medellín, se precipitó a tierra a pocos kilómetros de su destino.

Hasta 2009, el pequeño club brasileño apenas militaba en la Serie D del fútbol brasileño. Pero tuvo un ascenso meteórico y llegó a primera división en 2014.

Desde entonces, no sólo se ha mantenido en la máxima categoría, sino que cada año ha mejorado su rendimiento hasta llegar a estar a sólo dos juegos de ganar el primer título internacional de su corta historia.

Chapecoense fue fundado en 1973 y representa a la ciudad de Chapecó, un polo industrial importante de Brasil en el estado de Santa Catarina, en el sur del país, en el que viven aproximadamente 200 mil habitantes.

En Chapecó, según relataban los medios locales, se vivía una "fiebre" por el conjunto. Antes, en las calles, sólo se veían camisetas de Internacional y de Gremio, los clubes grandes de la ciudad cercana de Porto Alegre, o de otros equipos de Santa Catarina, como Avaí o Figueirense. Ahora, y desde hace unos años, el verde y blanco del "Chape" tomó la ciudad.

Algunos de las figuras del equipo eran jugadores como Cleber Santana, capitán del conjunto y ex futbolista del Atlético de Madrid y el Mallorca, Thiego y Ananias, quienes provienen de clubes grandes de Brasil donde no tenían mucho lugar. Otros, como el arquero Danilo, Kempes y Gil, hicieron carrera por varios clubes del país hasta desembarcar en Chapecó.

Thiaguinho, un mediocampista de 20 años, estaba ganándose un lugar entre los jugadores habituales. Horas antes del accidente su mujer le había comunicado que iba a ser padre.

El plantel sólo contaba con un extranjero, el argentino Hernán Martinuccio, que casi no jugaba y que se salvó de la tragedia por encontrarse lesionado.

Caio Júnior, el técnico, también tenía una trayectoria dilatada como entrenador, aunque nunca ganó ningún título importante en Brasil. Reconocido por sus jugadores como un motivador, logró darle al equipo una identidad asentada en el equilibrio y la eficiencia para aprovechar errores rivales.

Su hijo Matheus, que había viajado a Sao Paulo para abordar el avión de la delegación, se salvó del accidente por una casualidad: olvidó su pasaporte. "Mi hermana, mi madre y yo estamos bien. Somos fuertes y vamos a superar esto", escribió en su cuenta de Facebook.

Sobrevivientes. De los futbolistas que iban a afrontar el cruce ante Nacional sólo sobrevivieron tres, el arquero suplente Jackson Follmann, Alan Ruschel y Helio Neto, que fue encontrado horas después entre los restos del fuselaje. El arquero Danilo, héroe de la clasificación ante San Lorenzo, fue hallado con vida, pero falleció camino al hospital.

Para acceder a la definición de la Copa Sudamericana, Chapecoense dejó en el camino primero a Cuiabá, un equipo pequeño de Brasil. Luego, los "peces gordos" fueron cayendo: primero fue Independiente, de Argentina; después Junior de Barranquilla, de Colombia y, en semifinales, el que quedó en el camino fue San Lorenzo, también argentino.

El último escollo en el camino del "Chape" a la gloria era Atlético Nacional, campeón de la Copa Libertadores. El partido de ida estaba previsto para hoy en Medellín, y el de vuelta, el 7 de diciembre en Curitiba, ya que el Arena Condá, estadio del equipo brasileño, no posee capacidad suficiente para albergar un juego de este tipo.

A través de un comunicado, el conjunto colombiano le pidió expresamente a la Conmebol que le otorgue al club brasileño el trofeo continental. "De nuestra parte, y para siempre, Chapecoense campeón de la Copa Sudamericana 2016", dice parte de la carta publicada para Atlético Nacional.

En tanto, los restantes conjuntos brasileños se comprometieron a cederle futbolistas sin cargo al Chapecoense para que pueda afrontar los futuros campeonatos y pidieron a la Confederación brasileña que permita que el club catarinense no descienda en las próximas tres temporadas.

Con toda una ciudad detrás, el "Chape" se preparaba para ser el primer equipo de Santa Catarina en jugar una final internacional. Hoy llora la muerte de sus queridos guerreros.

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