La ciudad
Miércoles 25 de Mayo de 2016

La gripe ya circula en las escuelas, pero descartan que deban cerrarse

Aconsejan medidas de prevención e insisten con que debe vacunarse quien tiene factores de riesgo. En Rosario ya se pusieron 63 mil dosis.

Aunque el virus de la gripe A es el que predomina este invierno, los infectólogos y epidemiólogos insisten con bajar los decibeles de alarma: esta no es, dicen, una pandemia como la del 2009. Además, las vacunas están disponibles desde hace meses y ya se aplicaron 63 mil dosis en Rosario, a razón de 3 mil a 4 mil diarias. Aun así, en las escuelas comenzaron a aparecer los primeros cuadros gripales, que se denuncian ante los ministerios de Salud y Educación de Santa Fe, y a los hogares llegan por estos días notificaciones con consejos para lidiar con la circulación viral. Básicamente, vacunarse todos los que tengan algún factor de riesgo (ver aparte), mantener limpios y ventilados los espacios, lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, cubrir la boca con el codo al toser y estornudar, y no asistir a clases (ni al trabajo) hasta tener un certificado de alta.

Ayer, por ejemplo, llegaron notas a los padres del colegio Dante Alighieri advirtiéndoles que se había confirmado un caso de gripe A (H1N1) en un alumno y comunicado la situación a Educación y Salud, de donde les indicaron cómo actuar ante la epidemia, normal para la época invernal. Nada muy sofisticado: hábitos básicos de higiene y prevención.

Pero además de las medidas preventivas (previas al contagio), la responsable de Epidemiología del municipio, Analía Chumpitaz, recordó que una vez que alguien ya se ha enfermado de gripe, debe primar el principio de "aislamiento social": ni escuela, ni trabajo, ni partido de fútbol, "ni compañerito en casa para compartir una peli".

Y por dos motivos, "el propio cuidado y el cuidado de otros", durante todo el tiempo que dure el cuadro clínico, habitualmente entre cinco y siete días.

De hecho, tanto Chumpitaz como su par a nivel provincial, Julio Befani, reconocieron que ya se registraron muchos casos de gripe en escuelas.

"Y no sólo entre alumnos, sino también entre docentes", aclaró el funcionario, quien afirmó además que se está "muy lejos" del escenario que se produjo durante la pandemia del 2009, cuando se llegaron a cerrar las escuelas y hasta se adelantaron las vacaciones de invierno por esa causa.

El panorama real es que se atraviesa un momento de "alta circulación viral" con predominio de la cepa A H1N1, por lo que "muchas escuelas han tenido o están teniendo" cuadros gripales, explicó Chumpitaz.

Y en ningún caso, aseguró, hubo necesidad de cerrarlas. "Basta con mantener el saneamiento habitual, ventilar los ambientes, lavarse las manos" y, sobre todo, vacunar "cuanto antes" a las personas con factores de riesgo porque "son claramente las más expuestas".

Panorama. La situación epidemiológica, dijo la especialista, es la "esperable para la época, sólo un poco anticipada por el frío", lo que "repercute en guardias y servicios médicos" porque se suma a los cuadros por el virus sincicial respiratorio, que entre los chiquitos puede derivar en bronqueolitis.

En cuanto a decesos y casos graves, Chumpitaz dijo que se mantienen los números de fines de la semana pasada: cinco muertes en la provincia, dos de ellas en Rosario, y varias personas internadas en efectores públicos y privados. "Pensamos que al difundirse esa información iba a haber una vacunación más masiva entre la población con factores de riesgo", pero eso no ha sucedido, afirmó.

Las cifras. Aun así, el responsable de Inmunizaciones de la provincia, Jorge Huck, precisó que de las 192 mil dosis de vacuna antigripal ya aplicadas en toda Santa Fe, 63 mil corresponden a Rosario. El porcentaje representa el 32 por ciento del total, un guarismo que "se mantiene estable" respecto de otros años.

Y si se compara la vacunación de esta temporada con la anterior, se advierte que ya se llegó a las dos terceras partes de las 300 mil dosis inoculadas durante todo el 2015. En Rosario también se da la misma proporción, ya que hasta diciembre pasado se habían usado 90 mil.

Para Huck, esos números expresan "una gran demanda, acompañada por una muy buena disponibilidad de la vacuna y una logística perfectamente coordinada, que permite sostener todo el proceso con normas de bioseguridad, aunque haya esa alta demanda".

El médico no dejó de remarcar la necesidad de que se vacunen a la brevedad quienes deben hacerlo e hizo especial hincapié en las "embarazadas, que son el grupo que menos está yendo a vacunarse, siendo que la infección puede ser grave para ellas y para el bebé". En cambio, entre los mayores de 65 la cobertura ya llega al 80 por ciento.

Como paradoja, Huck señaló que pareciera que "los sanos son los que más quieren vacunarse", cuando el sistema sanitario debe apuntar a quienes realmente necesitan estar protegidos.

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