La ciudad
Domingo 15 de Mayo de 2016

La grieta que crece en el Frente Progresista local

Los mensajes de WhatsApp se sucedieron frenéticamente. El malestar era evidente y la reunión del interbloque de concejales del Frente Progresista estaba destinada a fracasar.

Los mensajes de WhatsApp se sucedieron frenéticamente. El malestar era evidente y la reunión del interbloque de concejales del Frente Progresista estaba destinada a fracasar. Horas más tarde, la intendenta Mónica Fein cancelaba la cita. El encuentro frustrado dejó en evidencia una grieta que empieza a horadar cada vez más un bloque que no se muestra tan monolítico.

   Todo sucedió el miércoles pasado, un día después de que la agrupación Giros intentara hacer una audiencia en el recinto del Concejo para debatir sobre el futuro de las tierras en Nuevo Alberdi, lo que terminó por crispar a más de uno.

   Es que esa audiencia no había sido autorizada por el cuerpo, pero el movimiento político que logró hacer ingresar a tres concejales en las últimas elecciones decidió convocarla igual.

   El hecho de que el cónclave no tuviera respaldo institucional no fue caprichoso: dos semanas antes, un grupo de ediles y representantes del Ejecutivo se había comprometido en Tribunales a analizar los usos urbanísticos de Nuevo Alberdi y acercar una propuesta el próximo 24 de mayo.

   Todo se dio en el marco del juicio de desalojo que tiene en el centro de la escena a un tambo que explota Giros. El objetivo era que el Ejecutivo elevara su proyecto de urbanización al Concejo, este lo tratara y se lo presentara a la jueza.

   Pero Juan Monteverde (líder de Giros), que también se había comprometido a eso en Tribunales, optó por acelerar los tiempos y convocó a una audiencia pública.

   Por las redes sociales fustigó la decisión del Concejo de no dejarlo usar el recinto, pero horas más tarde se preocupó por resaltar la figura de la intendenta y su apuesta al diálogo.

   "Que Giros no tire tanto de la cuerda porque tenemos las herramientas para que ellos no sigan ocupando un terreno en Nuevo Alberdi", deslizó un encumbrado operador socialista, conocedor del paño y de los múltiples intercambios que se tejen en la telaraña de acuerdos políticos.

   Monteverde finalmente no usó el recinto. Hizo su asamblea en un salón anexo, pero allí hubo varios concejales, entre ellos la radical María Eugenia Schmuck.

   Esa presencia molestó a varios. Una integrante del bloque oficialista se sumaba a una movida que iba en contra de lo acordado en Tribunales y además lanzaba críticas. "La ciudad crece y se desarrolla sin ningún objetivo desde el Estado, y ese es el peor modelo de desarrollo", remarcó Schmuck en la reunión.

   En rigor, ese discurso había sido una constante de la radical en la campaña, cuando en las últimas internas abiertas se había mostrado muy crítica a la gestión Fein. Apoyada básicamente por sectores universitarios (Franja Morada) hizo una excelente elección que le posibilitó colocar gente de su ala política al frente de la Secretaría de Economía Social, de una Subsecretaría, una Dirección y estuvo muy cerca de convertirse en presidenta del Concejo.

   Un día antes de que su gente asumiera en esos cargos, no le votó el Presupuesto municipal a Fein, lo que evidencia esa dualidad que parece imperar en el Frente Progresista. Una dualidad que horada y que, ¿habrá llegado al clímax con el sainete de Giros?

   La herida ya estaba abierta y el miércoles el malestar se encaminaba a hacer eclosión en la reunión del interbloque. La suspensión del cónclave evitó el pase de facturas.

   

Alejado. Por lo bajo, otros sectores del radicalismo y el ARI también lanzan críticas. Remarcan, por ejemplo, que a Pablo Javkin se le dio un rol (secretario General del gabinete) que prácticamente lo alejó de la agenda mediática, eclipsando el alto perfil que el ex diputado había ganado en las últimas elecciones a intendente.

   Hay más casos. Llamó la atención que el secretario de Producción, Ignacio Del Vecchio, no haya sido parte de la comitiva rosarina que el lunes pasado estuvo con el presidente Mauricio Macri en General Motors. Es más, ni siquiera se lo convocó a una reunión que encabezó Fein para posicionar el aeropuerto local en la región.

   Sabido es que este no es un año electoral, pero en el Frente Progresista las fichas igual se mueven con ese objetivo. Por ahora, la grieta empieza a crecer y los recelos son muchos. Habrá que ver cuántas reuniones más se suspenden. O cuántos más son llevados hacia segundos planos.


Comentarios