La ciudad
Miércoles 13 de Julio de 2016

La gastronomía ya sufre la caída del consumo y los tarifazos

Fue una combinación "letal", dicen los empresarios de Pellegrini y de Pichincha. Algunos locales ya cerraron.

La combinación provocada por la caída del consumo y el incremento de las tarifas golpeó a la gastronomía de tal manera que "sostenerlos locales abiertos ya es todo un desafío", advirtió el vicepresidente de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica (Aeghar), Carlos Mellano. Para el referente del Paseo Pellegrini, Leandro Santero, los efectos del tarifazo fueron "letales", y señaló que tanto en la tradicional avenida como en Pichincha ya hubo persianas que se bajaron y hay empresarios que colgaron el cartel de venta en sus negocios. Si bien consideró que "es una coyuntura que golpea tanto a la gastronomía como al resto de los sectores", sí apuntó que "el problema es que por cada uno que cierra, queda gente sin trabajo, porque apenas un bar tiene por lo menos 20 empleados".

Encuadrados dentro de las actividades de ocio, los gastronómicos aseguran que se trata de "las primeras actividades que la gente recorta cuando hay que achicarse", y ese es un efecto que ya vienen sufriendo desde hace varios meses. Sin embargo, aseguran que el golpe de gracia llegó con los tarifazos, no sólo en los servicios, sino en los impuestos.

"En Pellegrini los locales más chicos y que no tenían tanta rotación de gente, directamente cerraron y muchos grandes ofrecen la llave a la venta", indicó Santero, e incluso señaló que "a cualquier empresario que no esté pensando en vender, alguien le hace una oferta hoy y la piensa, incluso malvendiendo el negocio".

Así, sólo en la avenida, dos de los que bajaron la persiana fueron "Bien de acá" y "Mexicas", que se suman a los 1.700 locales que van quedando desocupados en el área central de la ciudad (ver aparte).

Claramente otro golpe es para quienes quedan desocupados. "Son situaciones complejas para cualquier comercio, sea gastronómico o textil, pero el problema es que cualquier bar tiene por lo menso 20 empleados, y cerrar es dejarlos en la calle", destacó.

Alquileres. Para Santero, otro elemento que se pone en juego y del que "se habla poco son los precios de los alquileres; un factor fundamental". Y si bien señaló que en su caso no tuvo que renovar, apuntó que "hay locales desocupados, con capacidad para 70 cubiertos por los que piden 35 mil pesos".

Sostener mensualmente un costo fijo de ese nivel "es prácticamente imposible y estás condenado a cerrar", dijo antes de considerar que "son cifras siderales las cifras en este contexto".

A eso se suma, indicó, el producto de la inflación que fueron los constantes incrementos en los precios de los insumos. "Ningún insumo aumentó menos de un 200 por ciento y hubo algunos que llegaron a incrementarse en un 500 por ciento", recordó.

En terapia. Pensar en ganancias es casi imposible, planteó el vicepresidente de la Asociación Hotelero Gastronómica, quien dejó en claro que "poder mantenerse abierto es el desafío que tiene cualquier empresario gastronómico hoy es sobrevivir a un día más, pero respirando como un paciente en terapia intensiva".

Si bien no desconoció que hubo quienes optaron por la alternativa de cerrar, "lo que más se ve como tendencia es la posibilidad de vender", y explicó: "Los negocios están pasando de una mano a otra, esto se está viendo mucho, incluso por precios más bajos".

Sin embargo, dijo que "está el que no tiene alternativa y no le queda otra más que resistir porque tampoco es tan fácil reconvertir el negocio gastronómico".

Pese a lo oscuro del escenario, Mellano no dejó de lado cierto optimismo. "Esperamos algún efecto derrame, pero también que fechas como el Día del Amigo el próximo 20 de julio y las vacaciones de invierno, muevan un poco la actividad y haya un respiro", expresó enunciando un deseo.

Más locales desocupados

Como integrante de la Multisectorial contra el Tarifazo, Leandro Santero, también advirtió que "la información constante que manejamos es de que son cada vez los locales que quedan desocupados", y detalló que la última cifra que manejaban era de 1.700 inmuebles comerciales sin ocupar. Pocas semanas atrás, la Concejalía Popular había advertido que eran 1.500 los espacios en esas condiciones y reclamaron la intervención del Estado.

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