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Sábado 13 de Septiembre de 2014

"La ganadería se despertó de la siesta"

(Por Alvaro Torriglia / La Capital). _ El especialista Ignacio Iriarte dijo que el sector atraviesa un momento único, con precios externos en alza, que abre una oportunidad al negocio.

"En un mundo en el que todos los commodities bajan, el precio de la carne es el único que sube; el mercado internacional está volando". Así lo aseguró Ignacio Iriarte, uno de los más prestigiosos analistas del negocio cárnico, durante el Simposio Valor Ganadero que la Asociación de Cooperativas Argentina (ACA) realizó en Rosario.

El especialista describió un contexto global en el que, en materia de precios, "cada noticia es mejor que la otra". En sentido inverso a la suerte de otros alimentos, como la soja el maíz, o incluso de otros commodities no alimentarios, la carne vacuna encuentra una demanda firme en un mercado en el que aumenten los limitantes para producirla. Es, a su juicio, un bien que "cada vez se produce menos y se comercializa más". Una ruta que lo separa de la suerte de las materias primas indeterminadas para convertirlo en una especialidad.

La restricción de la oferta está asociada a la competencia con la agricultura en los países productores, el costo de la tierra, la urbanización, la falta de mano de obra y las presiones medioambientales.

El salto de la demanda está traccionado por la demanda de China, que se convirtió en el primer importador mundial al crecer de un consumo de 4 kilos por habitante por año a 5,5 kilos por habitante por año; la liquidación ganadera en Estados Unidos, al mismo tiempo que "vuelan los precios en ese mercado" y, más recientemente, los efectos de la guerra comercial entre Occidente y Rusia, que abre el mercado de ese país a proveedores de otras regiones.

Iriarte destacó el impacto que esta situación tiene para el negocio cárnico local en materia de oportunidades comerciales.

"Lo primero que pidieron los rusos luego del cierre comercial fue carne", explicó al comentar las negociaciones que las autoridades de ese país mantuvieron con los representantes del gobierno argentino que fueron a negociar la ampliación del intercambio comercial. Pero también advirtió: "Mientras había dos ministros viendo cómo podían aumentar las ventas a ese mercado, un secretario ordenaba cerrar las exportaciones".

La restricción de las ventas de carne al exterior se convirtió en una política oficial desde que la inflación comenzó a despertarse en el último tramo del gobierno de Néstor Kirchner, y se profundizó luego del conflicto entre el gobierno y con el campo. "Durante la administración de Kirchner, el mix de ventas fue del 75 por ciento para el mercado interno y del 25 por ciento para el externo, mientras que durante la primera parte de la gestión de Cristina, esa relación fue de 80 por ciento al 20 por ciento", recordó.

La intensificación de esa tensión llevó a un achicamiento cada vez mayor de las exportaciones.

Así y todo, señaló Iriarte, "al momento del cierre exportador dispuesto por la Secretaría de Comercio, las ventas al exterior habían subido y se estaba al límite del compromiso que informalmente habían establecido el gobierno y los frigoríficos".

fuera de mercado. Lo cierto es que los empresarios argentinos de la carne estuvieron fuera del mercado internacional y asistieron a la liquidación de buena parte del stock ganadero, "durante los tres años más brillantes en materia de demanda", comentó el analista, quien vaticinó un período de expansión para los próximos años.

Esa situación, estimó, podría convertirse en un factor que traccione una transición en la política ganadera, "burlando las trabas" impuestas para el comercio exterior.

Este dinamismo se expresa en un conjunto de novedades en el frente externo. Iriarte subrayó que "en pocas semanas se comenzará a operar la cuota 481 de la Unión Europea, para la exportación de carne producida con feedlot, que augua un sobreprecio del 15 por ciento al 20 por ciento; antes de fin de año Estados Unidos podría aprobar la reapertura de la cuota de 20 mil toneladas para la Argentina, mientras que China y Rusia también presentarán una demanda firme".

Mercado interno. Este cuadro alienta una transición "hacia una nueva política ganadera", que no obstante tendrá un condicionamiento estructural: "En los últimos años el gobierno les dijo a los ganaderos que su papel es poner carne lo más barato posible en el consumo interno", subrayó el analista.

Resaltó, también, que este segmento de la demanda respondió con firmeza.

"¿Por qué hay precios tan buenos de la hacienda sin exportació?n", se preguntó. Y se respondió: "Porque el consumo interno tiene un potencial enorme y se come todo lo que se la da, subordinando a un segundo momento la discusión sobre el precio".

"El mercado interno decide todo, los precios de la hacienda son mejor que los esperados a esta altua del año, el consumo de carnes sustitutas creció pero cada vez hay menos elasticidad cruzada", indicó. Y remató: "La carne vacuna es una isla porque su consumo sube incluso cuando caen todos los indicadores de consumo popular".

    El lado B de este mercado cautivo es la preferencia por animales chicos, que reduce el peso de faena. “Se estabilizó el esquema de cría, feedlot y producción de animales livianos, desapareció la recría y, si no hubiera restricciones, estaríamos matando a las terneras mamonas”, advirtió.
    Para Iriarte, la ganadería argentina “se despertó de una larga siesta” y su “bala de plata” es “aprovechar las categorías que hoy no se faenan, el feedlot puede llevar al animal a ser un pesado en cuatro meses”.
    Respecto a las cotizaciones, destacó la firmeza de los precios en los últimos meses, y resaltó el impacto que tuvieron las lluvias en la provincia de Buenos Aires para sostenerlos. “En los próximos meses aparecería la carne que está en los feedlots, entramos en el semestre de la abundancia”, dijo, aunque aclaró que factores alcistas, como lluvias y feriados, seguirán presentes en el mercado.   Pasado el semestre, estimó que “vendrá un período de escasez, por menor parición. “El mejor momento para vender es en febrero y marzo”, dijo.
    Iriarte subrayó que “los precios de la hacienda son buenos o muy buenos, pero los costos son altos porque suben por encima de la inflación”. Respecto de la posibilidad de una devaluación, dijo que la experiencia de enero es que “no movilizó” a los exportadores de carne pero valorizó subproductos como el cuero. “Vimos que había más plata en poder de los compradores, por el precio de los subproductos”, subrayó.

Integración como valor agregado

El analista y empresario ganadero, Roberto Guercetti, destacó como escenario positivo los cambios políticos que se vienen, y la perspectiva mundial de una fuerte demanda de alimentos. "Vamos a ver un descenso del avasallamiento de la soja en los campos ganaderos, que durante la última década mantuvo una presión constante", resaltó y agregó que es inminente la liberación de muchos campos para la ganadería, así como para, cereales y subproductos para esta actividad.

Respecto a las causas, habló de precios a nivel global muy bajos, el esquema de retenciones del país que posiciona el valor de los granos en un nivel ventajoso para el segmento pecuario, y en tercer término apuntó hacia el retiro de los contratistas rurales de los campos de segundo nivel o bajos, porque la ecuación de la agricultura ya no es positiva y es probable que no lo sea por muchos años.

Guercetti propuso avanzar hacia una ganadería de precisión, con las nuevas herramientas de manejo eficiente que están al alcance de cada productor ganadero. Finalmente, consideró que la Cuota 481, es un complemento para poder pensar en serio la cuota Hilton y cumplirla, para la apertura del mercado chino y la firmeza de mercados como EEUU y Rusia. "Hay un cambio, una profundización de las demandas que Argentina debió aprovechar en su momento. Un factor a favor, es la posición de Latinoamérica hacia el mundo en producción de carne", dijo subrayando que "nuestro país se destaca porque tiene productores preparados para la alta competencia, una genética extraordinaria y granos de punta a punta".

Leonardo Stringaro

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