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Sábado 18 de Julio de 2015

La formación, una herramienta del trabajador

La Asociación de Empleados de Comercio impulsa cursos para terminar la secundaria y talleres de capacitación.

“Más allá de las actividades gremiales, como los conflictos laborales y elecciones de delegados, también desde nuestro gremio buscamos impulsar la formación y capacitación de los compañeros para poder acceder y participar de actividades educativas y culturales que aportan a la liberación del potencial que tenemos los trabajadores”, indica Sebastián Ferro, secretario de la comisión de cultura de la Asociación de Empleados de Comercio de Rosario.
  “Cuanto menos sabemos los trabajadores es más fácil que nos dominen”, resalta el militante de 39 años, que fue delegado gremial en Carrefour y estudiante de Ciencia Política de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). “En ese sentido, abrimos la asociación a cuestiones a las que no siempre tienen acceso un empleado”, destaca.

la secundaria. Ferro explica que unos 45 afiliados de la asociación estudian en la sede gremial de Corrientes 540 para terminar la secundaria. “Firmamos un convenio con el Ministerio de Educación de la provincia para que los compañeros cursen con la modalidad de Escuela de Enseñanza Media para Adultos (Eempa)”. “Cursan tres veces por semana, desde las 19.30 y con docentes que vienen de la Eempa Nº 1.165 José Hernández, que funciona en Jujuy 1963. Hay un gran entusiasmo y nadie deja, porque también la carga horaria es especial, permite trabajar y estudiar. Es un proyecto que se asienta y crece”, sostiene.
  También remarca que “desde el sindicato le damos mucho valor a las instancias de capacitación, en este caso la formación secundaria, no sólo por el título sino que porque también creemos que esta es una puerta para que puedan seguir desarrollándose en los estudios terciarios o universitarios”.

universidad obrera. Pero, también advierte: “En ese sentido, Luis Battistelli, secretario general de la asociación, es un entusiasta impulsor de la creación de una universidad obrera. Todos los compañeros del consejo directivo tienen la convicción de la formidable herramienta que es la cultura de los trabajadores”.
  “Además de ser un gremio de puertas abiertas para trabajar por los servicios y derechos de los afiliados, generamos actividades que son propuestas por los mismos compañeros. Pero no se gerencia lo cultural, se produce un movimiento”, explica Ferro.
  Sobre la formación, cuenta que  “por problemas de horarios de trabajo, los compañeros no pueden participar en charlas, por eso buscamos invitar a destacados referentes de la cultura, investigadores, historiadores y  políticos para que vengan a nuestra sede”.
  Cursos sobre formación para dirigentes, delegados sindicales, comisiones internas y trabajadores en relación de dependencia. De higiene y seguridad, de gran valor para los delegados; de gestión en instituciones, cooperativas y sindicatos; talleres recreativos de arte, pintura, dibujo. También hay cursos de panificación y otros oficios.
  En cuanto a la educación en talleres y cursos, menciona la gran oferta en enseñanza de varios idiomas, como italiano, inglés y francés; además de grupos de teatro, con diferentes géneros y edades.
      Además, hay un proyecto para producir “Canillita”, la primera obra de la asociación, con actores del sindicato y el actor Pablo Razuk, que vino con una obra sobre el Padre Mugica, vio cómo trabajamos y empezamos a planificar trabajos en común”. Los que pintan, escriben o hacen música también tienen derecho a capacitarse, exponer, editar o grabar sus producciones, sin depender del mercado”.
  Además, resalta: “También trabajamos sobre otros temas vinculados a los trabajadores, como son el de los alquileres, el precio del boleto de transporte, los precios de los productos de consumo e intentamos articular con otros gremios la disputa con las patronales”.

Crear espacios. “Es una pelea cultural, —agrega— buscamos crear lugares alternativos para que todos tengan espacios, como los elencos que no hallan donde actuar. Acá tienen una espacio, lo esencial no es  la ganancia”.
  “Durante un tiempo se impuso el individualismo y se pensaba que esa crisis era un problema personal y no de todos los trabajadores. Al salir de ese sentimiento personal y participar en un colectivo se recupera la dignidad”, afirma.
  “Potenciamos que el aprendizaje también sirva como herramienta para que los compañeros se conozcan, compartan y formen un espacio nuevo donde juntarse a pesar de venir de distintos lugares de trabajo. Es también un lugar donde fortalecer la identidad de los afiliados”.     

Cultura y construcción política

“La mayoría de los empleados de comercio afiliados no son todos de supermercados, muchos son de pequeñas y medianas empresas y comercios.
  El empleado de comercio se consideraba como de clase media, sin una identidad colectiva que lo involucrara en las luchas del sector. Pero, con la llegada de los supermercados a zonas periféricas entraron a trabajar vecinos de barriadas y la conformación social pasó a ser más popular y nace la organización y los cuerpos de delegados.
  También remarca que “el gremio tiene “26 mil afiliados y se suman 500 por mes. Buscamos crear espacios culturales y artístico que no existen en otro lado.
  Sobre la construcción política, la educación y la cultura, Ferro señala que el secretario Batistelli resalta: “cuando un compañero viene a ver una obra de teatro que lo conmueve, tendrá una visión distinta más amplia que aporta a la pelea gremial”.

El ateneo obrero. En la
historia de la clase trabajadora, los grupos que lograban tener una organización y local, solían forman un ateneo (palabra que proviene de Atenea, diosa griega de la sabiduría), donde armaban una biblioteca, un telón para hacer teatro y una imprenta para difundir sus textos. Esas herramientas culturales fundamentales en la lucha obrera.
  Surgieron a mediados del siglo XIX, cerca de frigoríficos, fábricas y puertos. También se creaban escuelas de oficios y como pocos accedían a educarse,  se alfabetizaba a obreros y a sus hijos, formaban coros y grupos de teatro.
  Las mujeres concurrían y se inculcaba el respeto por los derechos de todos. Las leyes represivas cerraron locales en 1902, pero en 1905, el V Congreso de la Federación Obrera Regional Argentina, impulso la creación de escuelas libertarias.

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