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Lunes 02 de Noviembre de 2015

La final resaltó el renacimiento de Los Pumas

La final del Mundial no hizo otra cosa que resaltar el buen trabajo que hicieron Los Pumas para desembarcar en el cuarto lugar. No se logró la medalla de bronce, pero eso es lo que menos importa

La final del Mundial no hizo otra cosa que resaltar el buen trabajo que hicieron Los Pumas para desembarcar en el cuarto lugar. No se logró la medalla de bronce, pero eso es lo que menos importa. El tercer lugar en Francia 2007 sirvió para abrir las puertas a todo lo que vino después: Vodacom, Pacific y el RCh, competencias en las que el equipo se fue moldeando para poder llegar este año a la segunda semifinal de su historia. Esta vez no hubo hazaña, lo hecho fue fruto del trabajo, de una labor consecuente con las ideas. El rugby argentino asistió en Inglaterra a un renacimiento, porque en la historia habrá un antes y un después de la llegada de Hourcade. El tucumano cambió los paradigmas y si bien transita por el buen camino aún le falta para mezclarse definitivamente con los tres gigantes del sur. Tiene, por ejemplo, que minimizar sus defectos y trabajar más en la parte física que fue donde las potencias sacaron ventaja y donde más se resintió el equipo. El crecimiento cuesta y mucho, pero esto recién empieza. Por eso si estos Pumas en 2015 nos abrieron las puertas de la ilusión en sólo un par de años, habrá que prepararse bien para el Mundial de Japón en 2019, cuando el equipo habrá pasado por más de 80 partidos con la franquicia del Súper Rugby y 48 test de Los Pumas. Seguramente ahí la historia va a ser distinta, muy distinta.

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