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Sábado 23 de Noviembre de 2013

La experiencia de una alumna

Paula tiene 17 años y luego de cinco años de cursado se convirtió en alumna concluyente de Kumon. Mari, su mamá, relata los comienzos y resultados de este proceso. "Nos enteramos de que existía este curso gracias a la media beca que obtuvimos a través del trabajo de mi marido. Paula cursaba 7º grado en una escuela privada, se sentía insegura y tenía dificultades para vincularse con sus compañeros. El miedo a fracasar generaba dificultades en su aprendizaje, sobre todo en la compresión de textos", dice con respecto a este modo de aprender que modificó notablemente los hábitos, de su hija, y la ayudó a ser más independiente. La adolescente cursa ahora 5º año en la escuela Nigelia Soria de artes visuales.

"Al principio, los niveles de ejercitación en matemática y lengua eran sencillos y los resolvía enseguida, aunque sabía que mi hija podía frustrarse si no lograba superar los niveles más complejos. Sin embargo, a medida que avanzaba, Paula se soltaba cada vez más, y sólo se llevó dos materias en todo el secundario. Sus maestras se sorprendieron de las mejorías que demostraba y apoyaron esta opción de aprendizaje", continúa orgullosa la mamá, que también debió acomodar horarios y sortear dificultades en el camino.

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