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Sábado 19 de Diciembre de 2015

La experiencia de estudiar en otra parte del mundo

Un grupo de adolescentes que viaja en febrero a distintos países comparte sus deseos y expectativas.

A partir de febrero de 2016 tendrán que hablar inglés, alemán o portugués, los recibirá otra familia que no es la suya y estudiarán entre seis meses y un año a la par de cualquier otro alumno nativo del lugar. Este es el desafío para Elías Gazze en Australia, Victoria López en Brasil y Victoria D'Anna en Alemania, tres adolescentes que no tienen más de 17 años y eligieron viajar en intercambio a través de AFS, una organización internacional, de base voluntaria y no gubernamental que promueve oportunidades de aprendizaje intercultural.

Mientras sus amigos y compañeros de la escuela disfrutan de sus vacaciones, ellos ya empiezan a imaginar y proyectar cómo serán los próximos meses en otro país y alejados de sus familias. El 18 de febrero es la fecha de partida para 98 estudiantes que viajan a distintas partes del mundo, tendrán nuevos amigos, otra familia, un idioma y colegio diferente.

Al momento de elegir el intercambio, la posibilidad de conocer otra cultura es lo que más influyó en la decisión, admiten que son independientes, y que eso los ayudó a imaginarse en otro país, saben que van a extrañar a sus familias pero también que la tecnología los acercará. No tienen amigos directos que le manifiesten de qué trata la experiencia, sin embargo todos conocen a alguien que ya lo vivió.

Cuenta regresiva. Cuando falta tan poco para viajar, los jóvenes dicen que desaparecieron los temores que más les preocupaban al principio como no encajar en la nueva familia o tener dificultades con el colegio o el idioma. "A medida que pasa el tiempo me voy tranquilizando cada vez más, aunque me intriga mucho qué hacer en algunas situaciones", reconoce Victoria D'Anna. "Tratamos de no imaginar demasiado cómo será, tampoco generar expectativas que no serán, preferimos que esta experiencia nos sorprenda", dicen los estudiantes que este año no se llevaron materias pero saben que a la vuelta seguramente tendrán que rendir algunas libres.

Victoria D. terminó de cursar 3º año en el Colegio Sagrado Corazón, viaja a Alemania y prefirió realizar un intercambio antes que el viaje de 15 a Disney. "Cuando tuve que decidir hace dos años me incliné por el viaje porque no quería una fiesta. En ese momento una amiga de mi mamá era la presidenta de AFS Argentina y me sugirió esta idea; al principio tuve miedo pero luego empecé a investigar y tomé la decisión", dice la adolescente, quien vivirá casi un año fuera de su casa. "Al principio iban a ser seis meses pero entendí que cuando comenzaría adaptarme me iba a tener que volver, entonces preferí que fueran once meses para disfrutarlo más". Victoria todavía no tiene asignada una familia, tampoco la ciudad donde estudiará, habla inglés y está aprendiendo alemán. "Es difícil el idioma pero una amiga alemana que vive acá, me dijo que no me preocupara que seguro iba a aprender mucho más de oído cuando llegara allá. Elegí Alemania porque quiero aprender un idioma de sea útil e interesante, que no sea el inglés", aclara.

 

Vivencias. Australia es el destino que eligió Elías, de 17 años, alumno de la Escuela Integral de Fisherton. "Mi papá fue quien nos incentivó a mi hermana EM_DASHque ya viajó el año pasado a AlemaniaEM_DASH y a mí, a concretar un sueño que él no pudo cumplir cuando era chico", dice el adolescente que también estará un año en intercambio. Elías eligió Australia porque sabe que en este país tendrá posibilidades de practicar rugby, un deporte que le gusta, también lo entusiasma la playa y afianzar el inglés. "Lo que más me preocupa es estar tan lejos o que no pueda hacer muchos amigos", admite. Elías sabe de qué se trata un intercambio, conoce a varios chicos de su escuela que ya viajaron, y alojó en su casa a una chica de Canadá, y también al hermano anfitrión que tuvo su hermana en Alemania. "Hubo cosas que no me gustaron de los chicos que vinieron a casa, por ejemplo, siempre tenían la ropa desordenada, y esto ahora me sirve para no hacerlo allá porque debemos adaptarnos a la otra familia y tratar no hacer algo que les pueda molestar".

A diferencia de Victoria D. y Elías, Victoria López de 16 años viaja becada a Brasil por seis meses. "Mi tía viajó hace 30 años por AFS, y yo siempre decía que haría lo mismo, hasta que llegó el día y me presenté a varias becas hasta dar con esta", señala la alumna de la Escuela Normal Nº 2, que realiza un curso on line para aprender portugués. Victoria L. vivirá en la localidad brasileña de Serra, en el estado de Espíritu Santo, aproximadamente a 400 al norte de Río de Janeiro, y ya sabe cuál será su familia anfitriona. "Mi familia en Brasil se compone de mamá, papá, una hermana de 18 años y otra de 25 que no vive en la casa". Victoria reconoce que es un poco tímida y por eso la atemoriza no encajar al principio en el colegio. Con un promedio mayor o igual a siete, la edad requerida por la organización, e interesada en vivir una experiencia intercultural, Victoria ganó la beca completa que otorga AFS todos los años para estudiar en Brasil.

Organización. Matías Landucci, coordinador de programas de envío de AFS, destaca los objetivos de la institución y las expectativas que motivan cada vez a más jóvenes a vivir esta experiencia intercultural. "Buscamos que los chicos logren entender que son ciudadanos de un mundo globalizado, y que si todos colaboramos algunas cosas pueden cambiar para lograr un planeta más justo y en paz. Hoy en día no resulta sencillo que un chico o una chica tenga ganas y tomen la decisión de cambiar todo por un año, es importante que puedan desarrollar sus capacidades y luego aplicar en nuestro país algo de lo que aprendieron afuera".

El coordinador de AFS explica por qué el foco está puesto en los chicos de secundaria. "Si bien ya tienen una personalidad definida, todavía se están formando y sin dudas, un intercambio los cambia para toda la vida, cambian su manera de pensar y hasta la carrera que quieren estudiar, y de alguna manera también se modifica todo su entorno, la familia y los amigos viven de cerca esta decisión", dice el voluntario de la organización, quien tuvo en 2011 su experiencia en Italia. Los intercambios se dividen en dos períodos: en enero o febrero, con destino mayoritariamente hacia países del hemisferio sur, y hacia el hemisferio norte lo hacen durante los meses de agosto o septiembre. Matías señala que aproximadamente 250 estudiantes argentinos viajan por año a través de AFS.

"En los últimos años creció el interés de los jóvenes por el intercambio, quieren conocer otras partes del mundo porque lo ven en la televisión, también quieren entender algunos conflictos que suceden. El sur de nuestro país es la región que más estudiantes convoca para el intercambio o la beca, incluso prefieren elegir aquellos destinos menos tradicionales como Finlandia, y aprender cosas completamente nuevas y diferentes", admite el joven de 21 años, que asegura que todavía continúa aprendiendo de aquellas cosas vividas en otro país.

Para despejar dudas y calmar la ansiedad de los estudiantes antes de partir, la institución propone el Campamento Pre Orientación (CPO) en San Miguel, provincia de Buenos Aires. "Se trata de reunirlos a todos en un mismo lugar, hay actividades que se realizan en grupo y otras por país de destino, el objetivo es compartir las expectativas, y que otros jóvenes que ya viajaron puedan ofrecerles una idea de cómo será la experiencia", explica Matías.

Más información:

http://www.afs.org.ar/

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