Educación
Sábado 06 de Agosto de 2016

La Etica, en la mirada y la voz de sus estudiantes

Aprendizajes, confianza y apoyo decidido de los profesores. Una escuela que genera pertenencia y se construye codo a codo.

Son jóvenes que comparten historias escolares inconclusas. Todos buscaron una nueva oportunidad para terminar el secundario en la Etica, la escuela que el Movimiento Giros (Ciudad Futura) fundó en Nuevo Alberdi. Y la encontraron. Hoy son más de cien los estudiantes que hablan con orgullo de su escuela, y sobre la que esperan el Ministerio de Educación de Santa Fe les dé el reconocimiento oficial definitivo.

Todavía no son las seis de la tarde y ya son varios los estudiantes que esperan por entrar a clases en Somoza 3075. Algunas de las jóvenes llegan con sus pequeños. A medida que ingresan se agrupan alrededor de una extensa mesa que servirá de apoyo para tomar nota. Desde apuntes hasta anécdotas y problemas, todo se comparte. El mate es infaltable, circula permanentemente y es el que habilita a conversar esta vez con el grupo de 5º año.

Silvia cursó toda la secundaria, pero nunca rindió las materias pendientes. Una amiga le contó de la Etica y se animó a retomar: "Me queda cerca, el horario me conviene (de 18 a 21) y si alguna vez por el trabajo no puedo asistir los profes te ayudan a recuperar con trabajos prácticos". A su lado se sienta Soledad que viene desde primer año a este secundario que funciona con una estructura de tres años de cursado similar a las Eempas (escuelas medias para adultos). La escuela le permite arreglarse para atender a sus hijos y prepararles la comida a tiempo. Sin embargo lo que más la entusiasma es que la piensa como un espacio colectivo: "Aquí se comparten los problemas, estamos siempre ya sea cuando hay que limpiar o hacer una actividad. La escuela se construye entre todos".

Para Yanina la diferencia la hacen los profesores: "Nos dan una atención más personalizada, nos explican el tema y también cuando algo no se entiende". En realidad con esta apreciación coincide todo el grupo. La Etica enseña con "parejas pedagógicas", formada por docentes de distintas disciplinas, buscando no sólo atender la consulta de los estudiantes sino habilitando a un cruce de lenguajes, de conocimientos. "Y además están las tutorías, que se dan una hora antes del horario de clases, por si necesitás reforzar una materia", agrega la joven que tiene un hermano ya egresado de esta misma institución, ahora cursando el profesorado de educación física en el Isef 11.

"Me denomino como un excluido, después de pasar por cinco escuelas caí en la Etica. Y es diferente a la enseñanza que todos conocemos, ofrece una mejor educación", así se presenta Milton, de 20 años, que ingresó el año pasado, y brinda toda una definición de cómo se gestan las clases en el secundario de Nuevo Alberdi: "Yo creo que la educación se construye así, a la par. Y no pensando que «el alumno es quien no tiene luz», y que el docente está por arriba. En la Etica somos todos iguales, no hay nadie más ni menos que nadie. Es como una segunda casa".

Ser escuchados

Tanto Milton como sus compañeros y compañeras resaltan la posibilidad de ser escuchados que tienen en cada jornada, no sólo en lo propio de los aprendizajes, sino en sus problemas cotidianos, esos que necesitan siempre de otros para hacerlos más transitables.

En los 4º y 5º años las clases se organizan por seminarios, donde se desarrollan los contenidos de las materias propias de cada año, pero a través de distintas problemáticas. Los estudiantes aseguran que "sirven para expresarse mejor, que no se aprende nada de memoria y facilitan entender lo que se estudia, porque todo se da de manera secuenciada". Citan como ejemplo que en el seminario de Subjetividad, mucho les sirvió lo aprendido en el de Filosofía.

Adrián acerca un mate. Tiene 24 años, es oriundo del Chaco, donde cursó en una técnica hasta los 14 años. Quiere ser maestro mayor de obra, porque conoce del oficio, trabaja en la construcción. "Las materias que más me gustan son matemática e inglés", dice mientras sigue la ronda de amargos. "Cada vez vienen más a esta escuela. El apoyo de los profesores ayuda a que eso pase. Siempre nos ayudan en lo pedagógico y en lo psicológico. Te incentivan a seguir estudiando. Aquí hay una base de trabajo que es la confianza", describe el joven hincha de Boca sobre otra de las claves en las que se edifica su secundario. Una idea a la que Brenda, otra de las compañeras de curso, aprueba al decir que nadie los trata mal cuando no entienden un tema, siempre está la oportunidad de preguntar sin temor a equivocarse.

En la Etica casi no hay deserción. Y la mayoría no sabe bien qué, pero sí que quiere seguir un estudio superior. "Aquí recibimos mucho apoyo, eso te dan ganas de seguir adelante, los profesores hacen mucho por nosotros. Vienen sin cobrar un sueldo". dice Graciela al recordar que los docentes trabajan ad honórem. Carolina se suma para decir que le da pena pensar que este año terminará 5º y le faltará ese espacio donde aprender y compartir: "Nada es fácil, con lluvia o frío venimos. Aquí hay que venir y estudiar mucho si querés aprobar. La diferencia está en el acompañamiento que recibimos". Recuerdan que ese mismo apoyo lo encuentra Elías, un estudiante que por un accidente quedó con una discapacidad severa. Los profesores van hasta la casa y le acercan la tarea, también lo ayuda el grupo con los distintos trabajos.

Claudia es mamá de tres chicos: uno de 11, otro de 8 y el más pequeño, llamado Nair, de 3. "Es una posibilidad para mí poder venir con Nair a terminar la escuela. Estuve en otros Eempas y sentía que molestaba. Acá lo puedo traer", agradece la joven y recuerda que una imagen común es ver a los profesores tomar en brazos a los más pequeños mientras enseñan.

Estudiar y trabajar

La mayoría de los estudiantes trabaja. Y en algunos casos los horarios pueden volverse en contra para asistir regularmente a estudiar. Este es el caso de David, que debe cumplir turnos rotativos en cristalería. Cuando no puede ir a la escuela, compensa ese tiempo con los ejercicios que les preparan sus profesores. En sus planes está seguir un curso de energías sustentables. Muy cerca se ubica Enzo, de 18 años, que piensa que una de las riquezas de la Etica es saber que siempre se cuenta con otro, sean los compañeros o los profesores.

La Etica (Escuela Territorial Insurgente Camino Andado) fue creada en 2011 por el Movimiento Giros, que integra el espacio político de Ciudad Futura. Ya se han graduado 52 alumnos, de los cuales muchos cursan estudios superiores, también apoyados por un sistema de tutorías universitarias que les ofrece la escuela. Han presentado ante el Ministerio de Educación de Santa Fe toda la documentación requerida para que se la reconozca oficialmente como institución educativa. Pero, al menos en lo que va de este año, sin más noticias que el silencio. Mientras tanto los diplomas llegan con el nombre de una Eempa de barrio Rucci, algo que a egresados y estudiantes no los conforman porque defienden su pertenencia e identidad construidas: "No es lo mismo, nosotros sentimos orgullo de venir a esta escuela, queremos que nuestros diplomas lleven el nombre de la Etica".


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