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Lunes 23 de Junio de 2008

La estética de la peatonal

El viernes pasado me tomé el tiempo de recorrer la peatonal y ver las obras de remodelación, que están levantando quejas entre los frentistas por los montos que deben abonar por dichos trabajos. Cualquiera que camina por Santa Martín entre Córdoba y Santa Fe, donde la obra ya está concluida, no puede creer que ese piso sea nuevo.

El viernes pasado me tomé el tiempo de recorrer la peatonal y ver las obras de remodelación, que están levantando quejas entre los frentistas por los montos que deben abonar por dichos trabajos. Cualquiera que camina por Santa Martín entre Córdoba y Santa Fe, donde la obra ya está concluida, no puede creer que ese piso sea nuevo.

Revisé el proyecto original y encontré que el pórfido patagónico elegido por el municipio era de “color gris”. “Desde un punto de vista estético, se busca un solado uniforme que genere un plano de soporte monocromático, que conforme un plano neutro que ponga en valor tanto los edificios de valor patrimonial existentes en el sector como el espacio urbano en sí mismo”, decía la iniciativa.

Pero lo que se ve hoy al recorrer la peatonal no es precisamente un piso “monocromático”, ya que el que están poniendo tiene una mezcla de distintas tonalidades grisaseas y rojizas. Además, por su propia característica estas baldosas parece que se impregnan de tierra y de cuanta mugre esté dando vuelta, lo que da un aspecto de suciedad. En resumen, está muy deslucido.

Salvo en los lugares donde van adoquines (alrededor de las cazuelas para el arbolado público y en los cruces de calles), el resto de la nueva peatonal que asoma no entusiasma ni a los propios frentistas.

“Para mí a este piso le falta un pulido o algo, no puede quedar así, está horrible”, me dijo un comerciante de la peatonal, parado en la puerta de su local donde precisamente por estos días están colocando las losas.

“Si así va a quedar la peatonal, mejor estaba antes, y encima me ahorraba casi 30 mil pesos”, remató, dio media vuelta y entró pesimista a su negocio.

Y, entre el polvo y el ruido de la obra, me quedé pensando: ¿esta obra no se hace para mejorar la estética de la peatonal?

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