La ciudad
Viernes 03 de Junio de 2016

La era Macri, en una fiesta que siempre es política

Tal como ocurrió en los últimos años, la política volverá a colarse en un acto que, como siempre, las autoridades de uno y otro lado dicen que debería teñirse sólo de celeste y blanco, aunque jamás cumplieron.

Tal como ocurrió en los últimos años, la política volverá a colarse en un acto que, como siempre, las autoridades de uno y otro lado dicen que debería teñirse sólo de celeste y blanco, aunque jamás cumplieron. Es que la presencia del presidente de la Nación generará, con seguridad, el 20 de junio todo tipo de lecturas y de acciones.

Se especula que el desembarco del gobierno central sirva para afianzar el objetivo de todos sus referentes: ganar Santa Fe en 2017. Ese día, habrá que estar atentos a las actitudes y movimientos de los radicales, quienes, en la bota, comparten también la alianza de poder con el socialismo en un doble juego que se encamina a definiciones contundentes basadas fundamentalmente en el camino que empiece a delinear Macri ante el resultado de sus medidas: en el segundo semestre, los problemas económicos deberían mostrar signos de mejoría, según insiste el primer mandatario.

Todavía no hay demasiados datos sobre discursos, presencias y ocupación de sitios en el palco, pero hasta el escenario podría marcar un mojón. Sin ir más lejos, en varias oportunidades la ex presidenta Cristina Fernández, muy presente en Rosario para celebrar esta fecha y sacarle provecho político, se mostró única protagonista y logró opacar a las autoridades locales incluso utilizando la cadena nacional como medio perfecto.

Uno de sus máximos puntales fue la militancia que, en los últimos años, a pesar de las promesas en contrario logró copar cada acto patrio rosarino desbancando de todas las formas posibles a los vecinos comunes. Se espera ahora confirmar cómo hará Macri para ocupar el centro de la escena teniendo en cuenta que, a diferencia de lo ocurrido hace poco tiempo en la Facultad de Derecho, estará en una actividad al aire libre y con la presencia espontánea de público.

De todos modos, la confirmación de que vendrá no debe pasar desapercibida en virtud de tantas idas y vueltas por parte de los distintos presidentes desde el regreso de la democracia.

Cuando Cristina llegó por última vez como jefa de Estado el año pasado, trasladó la interna del Frente para la Victoria con la presencia de Scioli y Randazzo, que se cruzaron fugazmente en el escenario. Y en cada uno de sus discursos hizo referencia a la coyuntura, desde 2010, momento en que se hizo presente en el acto por primera vez. En ocho años faltó tres veces a la cita y se diferenció de todos sus antecesores, quienes, desde 1983 vinieron a Rosario en sólo nueve oportunidades argumentando inclemencias meteorológicas como excusa repetida.

Por eso, a partir de ahora, la expectativa estará centrada en la era Macri y la realidad cotidiana que imponga su administración.

Comentarios