Edición Impresa
Sábado 13 de Junio de 2009

La educación va a las urnas

 Los tiempos electorales abundan en promesas de cambio, apuntes que van desde proyectos concretos hasta lineamientos generales sobre algunas preocupaciones sociales. Los tres principales candidatos a diputado nacional destacan su visión sobre los temas educativos que proponen llevar o acompañar en el parlamento.

Los tiempos electorales abundan en promesas de cambio, apuntes que van desde proyectos concretos hasta lineamientos generales sobre algunas preocupaciones sociales. Algunos temas figuran al tope de los planes legislativos, marcados en parte por el termómetro de los medios y las encuestas que parecieran indicar qué se debe debatir. Mientras tanto otros temas, como el educativo, permanecen relegados a unas pocas líneas en la mayoría de los discursos.

A tan sólo 15 días de los comicios para renovar bancas en el Congreso nacional, y con el fin de abrir un canal para exponer las distintas miradas sobre los desafíos de la enseñanza, La Capital dialogó con los tres principales candidatos a diputado nacional, quienes destacan su visión sobre los temas educativos que proponen llevar o acompañar en el parlamento.

Se trata —por orden alfabético— de Jorge Alvarez, dirigente radical y ex jefe comunal de Arequito, cabeza de lista del Frente Progresista Cívico y Social; Daniel Germano, ex ministro de Educación provincial entre 2002 y 2003, y primer candidato a diputado por la lista reutemista Santa Fe Federal; y Agustín Rossi, titular de la bancada del Frente Para la Victoria en la Cámara baja nacional, quien busca renovar su cargo en la lista del kirchnerismo santafesino.

—A diferencia de temas como la inseguridad y el reclamo del sector agropecuario, el educativo no ocupa la centralidad de los discursos de los candidatos en campaña. A pesar de esta ausencia ¿cuál es la principal preocupación en materia de educación sobre la que proyecta legislar?

Alvarez: No hay ninguna duda de que la educación es la política social por excelencia, y por eso tenemos que trabajar por la educación pública. La ley nacional de educación uno de los problemas fundamentales que tiene es la falta de presupuesto, por ejemplo para acompañar el incremento de la obligatoriedad. Como provincia estamos viendo que el Plan de 700 escuelas no se está dando cumplimiento. Otro tema en cuanto a la educación superior es la falta de becas, porque es cada vez más difícil que la gente del interior pueda acceder a ella. Y está el tema de las competencias y funciones. Siendo diputado en el primer gobierno de Reutemann se hizo la transferencia de la educación nacional a las provincias, a la que me opuse porque eso no venía con los recursos suficientes. La delegación y descentralización es buena siempre que vaya acompañada de los recursos necesarios.

Germano: Creo que la gran preocupación que tiene que ser de todos es cómo se recuperan en el sistema a todos aquellos que se está escapando. La Argentina siempre ha tenido altos índices de matriculación, pero el problema hoy es el fenómeno de la repitencia y la deserción escolar, que es el paso seguro al analfabetismo. Hoy tenemos gente desempleada que además es analfabeta, y no hay tasa de crecimiento en el país que pueda lograr la inserción social de esta gente en un mundo cada vez más tecnificado. Ese es el tema y el gran desafío. Hay que trabajar en políticas de financiamiento autónomos, y buscar los mecanismos de auditoría para que no haya desvío de esos fondos.

Rossi: Pueden aparecer esos ejes —inseguridad y campo—, pero que son impulsados por los candidatos de la oposición. En la provincia hemos intentado instalar un eje que tuviese que ver con la educación y con el mundo del conocimiento, con las visitas de Ernesto Laclau, Daniel Filmus y Horacio González. En el área de educación la performance del gobierno ha sido muy alta, y la de la oposición ha sido paupérrima, porque todavía Giustiniani tendría que estar explicando por qué votó en contra de la ley de educación técnica, que es revolucionaria, porque le devolvió el prestigio que había perdido durante la reforma de los 90, con equipamiento y un presupuesto que aumenta todos los años.

Sociedad y educación

—¿Por qué cree que la sociedad se moviliza y solidariza más por estos reclamos —campo e inseguridad— que por los educativos?

Alvarez: Quizás a veces pensamos en lo urgente, y no nos damos cuenta que la educación no es solamente presente sino futuro. Si queremos tener un país libre, que avance en lo republicano y la calidad de vida, la política social por excelencia y universal es la educación. No digo que la gente menosprecie la educación, sino que analiza lo urgente, lo cual no siempre quiere decir que sea lo prioritario. 

Germano: A pesar de que es la madre de todos los problemas pasa esto. Creo que es una sociedad que no ha valorado realmente el tema educativo. Hasta que no venga una clase dirigencial que realmente lo coloque como prioritario y que trabaje seriamente un nuevo estatuto del docente como corresponde y, entre otras cosas, que a los maestros se les pague como se les tiene que pagar y exigirles la formación que tienen que tener. Además, la última palabra en materia educativa la tiene que tener la escuela.

Rossi: Son momentos. Hubo épocas en que el tema educativo generó mucha solidaridad y quizás también hay que entender que en general las políticas nacionales sobre la educación en términos generales han sido más que contundentes. Kirchner asumió el 25 de mayo de 2003 y al otro día estaba con Filmus levantando un paro de 3 meses en Entre Ríos. Desde allí hubo recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores de la educación, de los docentes universitarios y volvieron a la Argentina más de 2 mil investigadores que estaban repartidos por todo el mundo. 

Comentarios