Economía
Domingo 28 de Agosto de 2016

"La economía sigue en recesión", aseguró el economista Miguel Bein

Los números de actividad del segundo trimestre y los primeros registros del tercero son elocuentes.

Los números de actividad del segundo trimestre y los primeros registros del tercero son elocuentes. La economía sigue en recesión. Sin embargo, a diferencia de las recesiones de los últimos 35 años esta vez la historia es distinta: no se origina en una brusca contracción monetaria y caída en los ingresos reales gatillada por una fuga de capitales sino que por el contrario convive con un significativo ingreso de dólares asociado a la emisión de deuda en simultáneo con una notable caída en el riesgo país.

La caída en la actividad y el salto en la inflación con epicentro es la contracara del intento de la política económica de cambiar la distribución del ingreso a favor de la inversión y en detrimento del consumo, en conjunto con un freno transitorio en la obra pública y una contracción monetaria acentuada, resultando en agregados monetarios que crecen cerca de 20% mientras el PIB nominal lo hace al 40%.

Matemática pura: si la inversión es sólo una cuarta parte del consumo privado, y a su vez un 30% de la tasa de inversión es obra pública, el impacto negativo sobre la actividad es imbatible en el corto plazo, a menos que el repunte en la inversión sea equivalente a cuatro veces la caída en el consumo.

A esto se suman las dificultades que plantea en el país la exacerbación de la puja distributiva sobre la evaluación de los proyectos de inversión, sobre todo en los destinados al mercado doméstico donde no sólo hay incertidumbre sobre los precios sino fundamentalmente sobre las cantidades frente a la caída del consumo y la muy incipiente apertura de la economía.

Es cierto que el sector agropecuario y parte de su cadena productiva arrancaron frente a la fuerte señal de precios relativos (por la devaluación, la quita de retenciones y precios internacionales sostenidos), pero también es cierto que el resto de la economía todavía se encuentra a la expectativa; en parte por un mundo que no ayuda desde el lado de la economía real, en parte por la brusca caída del consumo doméstico y en parte por la judicialización de la suba tarifaria que puso en suspenso el flujo de fondos de las empresas de transporte y distribución de gas y electricidad .

Comentarios