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Domingo 16 de Octubre de 2011

La coyuntura necesita autocrítica

Aveces no queda otro remedio. Otras, es una forma de sacarse el problema de encima al menos por un tiempo. En cualquier caso se ingresa en un embudo peligroso que desemboca en la hostilidad, tan lógica como injustificable y peligrosa, de los hinchas para con los jugadores.

Aveces no queda otro remedio. Otras, es una forma de sacarse el problema de encima al menos por un tiempo. En cualquier caso se ingresa en un embudo peligroso que desemboca en la hostilidad, tan lógica como injustificable y peligrosa, de los hinchas para con los jugadores. El tema en cuestión es el cambio de entrenador. No se juzga la salida de Torrente, menos todavía la llegada de Cagna. Se narra la coyuntura de Newell's, que muy probablemente no pueda enderezar demasiado el rumbo a pesar de ese golpe de efecto y timón. Es que cuando la materia prima no acompaña, ningún conductor está capacitado para hacer milagros. Son directores técnicos, no magos. La precariedad de la realidad rojinegra no tiene que ver ni con Torrente, ni con Cagna. Está vinculada a la decisión institucional, por necesidad o política, de gastar lo que gastó y contratar lo que contrató. Newell's invirtió alrededor de 2 millones y medio de dólares en Noir (80.000), Figueroa (800.000), Valencia (sin cargo), Aquino (1.080.000), Riveros (200.000), Pellerano (214.000) y Vergini (70.000). La erogación no es demasiado importante, pero adquiere una dimensión inconmensurable si se la sopesa con la calidad y el rendimiento de las contrataciones. No de todas, sí de la mayoría. Por eso se asegura que la remontada será muy cuesta arriba. También se sugiere que los simpatizantes acompañen y no compliquen aún más el panorama. Cagna deberá sobrellevarlo hasta fin de año, recoger la mayor cantidad de puntos posible y ponerse firme en la llegada de los dos refuerzos que permite el reglamento. Nótese que se escribe refuerzo y no incorporación. Lo que natura no da, Salamanca casi nunca lo presta. El presente de Newell's no es responsabilidad de Torrente, que cayó por decantación, ni de Cagna. Esa es la discusión que Newell's necesita darse puertas adentro.
 

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