Edición Impresa
Viernes 14 de Diciembre de 2012

La conciencia social aún no despierta

Hoy nuevamente no habrá barrido ni recolección de residuos en Rosario, y la Municipalidad vuelve a apelar a la conciencia ciudadana para que los vecinos no saquen las bolsitas y mantengan limpios los espacios públicos

Hoy nuevamente no habrá barrido ni recolección de residuos en Rosario, y la Municipalidad vuelve a apelar a la conciencia ciudadana para que los vecinos no saquen las bolsitas y mantengan limpios los espacios públicos. Pero la responsabilidad
ciudadana no es un valor que esté en alza por estas tierras.

El respeto de las normas no es precisamente lo que caracteriza a muchos rosarinos. Y sólo basta repasar las imágenes del fin de semana pasado con contenedores rebalsados de basura cuando se sabía que no había servicio por el Día del Recolector. O tratar de cruzar la calle por la senda peatonal en cualquier esquina sin semáforo esperando que algún automovilista frene y ceda el paso. U observar cómo desde la ventanilla de un auto tiran a la vía pública una botella plástica. O contemplar cómo las veredas están tapizadas con excrementos de perros cuyos dueños no se hacen cargo de lo que dejan sus mascotas. O… Por ello, que el municipio descanse únicamente en la conciencia ciudadana como método para ordenar la vía pública es optar por un camino que hoy por hoy tiene garantizado el fracaso (es como dejar al libre albedrío de cada ciudadano el pago de los impuestos). La conciencia social es muy importante, pero lleva generaciones edificarla a través de la educación. En la mayoría de las escuelas se está trabajando en este sentido, intentando construir una cultura ciudadana centrada en los buenos hábitos, las conductas responsables, estilos de vida sustentables, no discriminación y cumplimiento de las normas de convivencia. Pero de nada sirve todo este esfuerzo si después esos mismos chicos ven a sus padres comportarse socialmente de manera irresponsable. Los buenos o malos ejemplos son determinantes.

Mientras se siguen con las campañas de concientización y se apuesta a la cultura de las nuevas generaciones, no estaría de más que el municipio garantice la prestación de los servicios y asuma con mayor eficiencia el poder de policía en la vía pública.
¿O acaso no es esa la función de las direcciones de Control Urbano y de Tránsito, y de la Guardia Urbana Municipal?

Comentarios