La ciudad
Jueves 11 de Mayo de 2017

Ya empezaron a demoler el histórico paredón del Batallón 121 en zona sur

La zona de Lamadrid y Ayacucho comenzó a cambiar su fisonomía. Los vecinos se mostraron conformes con la transformación.

Parte del larguísimo paredón perimetral del predio que perteneció al Batallón de Comunicaciones 121 comenzó a ser demolido. Se trata del tramo que está sobre Lamadrid y que llega a Ayacucho, dos extensas cuadras donde la mayoría de los vecinos no tiene muy claro que habrá enfrente, pero coinciden en que "el cambio de paisaje" favorecerá la zona, permitirá ver un espacio verde e incluso tienen expectativas de que se genere "mayor movimiento" en esas manzanas.

El proyecto que la provincia desarrolla sobre los terrenos de Lamadrid, Ayacucho, Las Heras y Benito Juárez, que pertenecieron al Ejército Argentino, incluye propuestas de las más variadas. Las ideas contemplan la nueva sede de la Policía de Investigaciones (PDI), que ya está en funcionamiento; el desarrollo del Polo Tecnológico en los antiguos edificios militares también ya ocupados por algunas empresas; la construcción de un parque y del Museo del Deporte, que comenzó a levantarse en unas 30 hectáreas, e incluso de un sector residencial para 1.300 departamentos y locales comerciales, que aún genera resistencia entre un grupo de vecinos (ver página 4).

Lo cierto es que la vieja pared sobre Lamadrid, a la altura del 300, donde terminan los edificios destinados a la PDI y llega hasta Ayacucho, está tapada con una media sombra y comenzó a ser demolido el extremo sur, dejando ver incluso las viejas estructuras del predio.

En obra

Los trabajos avanzan en las dos cuadras que van desde Salvá hasta Ayacucho, un corredor de casas bajas que llevan años de cara a esa pared. "No tenemos muy en claro qué van a hacer, escuché decir algo de un parque y después de una escuela, pero lo que sea está bueno porque abre el espacio y se genera mayor movimiento en el barrio", dijo Natalia, de 38 años, que lleva siete viviendo en un departamento de pasillo frente al Batallón y "toda la vida" en el barrio.

Es más, la mujer contó que la radicación de las empresas en el Polo Tecnológico ya viene generando más circulación de personas y movimiento en el barrio, e incluso se refirió a "nuevos comercios, como granjas y quioscos, que aparecieron en la zona".

Marisa camina a diario esas cuadras con sus hijas y aseguró que el cambio "es favorable"; lo mismo comentó Martín, un adolescente de 15 años, que también pasa por allí todos los días. Dijo que lo que más lo entusiasma es "el museo de (Lionel) Messi" —en realidad el Museo del Deporte—, pero sobre todo aspira a que la zona sea "más segura".

En cambio, para Vanesa, que vive a unas siete cuadras y espera en la esquina de Lamadrid y Ayacucho el colectivo, aseguró que hubiera preferido que el lugar se mantuviera tal cual estaba. "Es un espacio histórico del barrio, siempre estuvo así y preferiría que lo mantuvieran, con paredón y todo, pero ahora ya está hecho", admitió.

Comercios históricos

Más allá de la poca información que dicen tener los vecinos, hay dos enormes carteles que el gobierno provincial instaló sobre Ayacucho: en el primero se lee el anuncio "Un nuevo parque para la ciudad" y, en el segundo, donde ya asoma una estructura de hierros blancos, se anuncia el Museo del Deporte, una obra en marcha que fue adjudicada y está en marcha con un presupuesto de 79 millones de pesos. El edificio está contenido en una estructura metálica de 39 metros de alto, que servirá de soporte para pantallas gigantes donde se proyectarán distintos encuentros deportivos y culturales.

Paisaje

A pocos metros de ahí, dos comerciantes históricos del barrio también vieron con buenos ojos el cambio. "Es positivo, por lo menos se modifica el paisaje, va haber una apertura de ese paredón", afirmó Alejandro, dueño de la verdulería que está sobre Ayacucho desde noviembre de 1982.

Enfrente, el café, bar y pool Della Ceca, que está desde 1934 en la esquina de Ayacucho y Lamadrid, también está siendo testigo de los cambios. "Esta familia tiene el bar hace 70 años", contó María Inés, mientras atendía detrás de la vieja máquina de café, y si bien confesó no saber bien qué habrá en el lugar, afirmó: "Está bueno que cambie la vista y que el lugar sea otra cosa, después de tanto tiempo sin ninguna modificación".

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