La ciudad
Viernes 12 de Mayo de 2017

Versiones encontradas sobre un aumento del GNC pusieron en alerta a los taxistas

El ministro de Energía de la Nación, Juan José Aranguren, negó tajantemente que el metro cúbico vaya a valer igual que la nafta súper

En medio de fuertes rumores en torno a un aumento del Gas Natural Comprimido (GNC), los taxistas rosarinos elevaron su alerta en relación a un insumo fundamental que compone la estructura de costos de este sistema de transporte. La ecuación económica está hecha sobre el valor actual del GNC. "Si se multiplica por dos el valor del metro cúbico, a nosotros prácticamente nos deja sin rentabilidad", advirtió el titular de la Cámara de Titulares de Taxis Independientes (Atti), Mario Cesca.

El Ministerio de Energía de la Nación desmintió las versiones que circularon durante todo el día y mediante un comunicado oficial detalló: "El ministro (Juan José Aranguren) nunca expresó ni cree que el GNC tiene que valer lo mismo que la nafta súper".

Los rumores en torno a una equiparación tarifaria entre este combustible envasado y las naftas comenzaron en Córdoba y se dispararon en todo el país.

El secretario de la Cámara de Empresarios de Combustibles de Córdoba, Raúl Castellanos, aseguró haberle planteado a Aranguren su malestar por la caída en la instalación de equipos que transfieren la propulsión de los rodados de nafta a GNC.

"El GNC tiene los meses contados; según una reciente definición del ministro de Energía, no habrá ningún tratamiento diferencial al sector", había asegurado Castellanos.

Sin embargo, otras entidades como la Cámara de Expendedores de GNC relativizaron los dichos al indicar que el sector está inmerso en la política de quita de subsidios aplicada por el gobierno, lo que implica una serie de aumentos semestrales en abril y en octubre de cada año. A su vez, la entidad negó que se vaya a equiparar el precio de ese producto con el de los combustibles líquidos.

La desmentida oficial llegó a través de un comunicado del Ministerio de Energía al que accedió LaCapital. "La política del gobierno nacional es reducir gradualmente los subsidios a toda la oferta para permitir que los distintos sectores compitan libremente, manteniendo la protección a los más vulnerables a partir de la implementación de la tarifa social federal. El menor precio relativo del GNC es, en parte, pagado por todos los argentinos, inclusive por aquellos que no lo consumen ni utilizan sus servicios asociados", advierte en uno de sus párrafos.

Sobre la polémica, el parte oficial afirma que "el ministro Aranguren nunca expresó ni cree que el GNC tiene que valer lo mismo que la nafta súper. Sí dijo, que el precio de los combustibles sustitutos deben tener en cuenta el costo diferencial de producción, de elaboración y de transporte".

Destaca además que "el sector del GNC atraviesa una situación de transición como el resto de los sectores vinculados a la energía, que en la última década estuvo fuertemente subsidiada en nuestro país. No obstante, tenemos confianza en que el GNC encontrará su participación de equilibrio en la oferta energética local y generaremos las condiciones para el desarrollo sostenible del sector vinculado al GNC en nuestro país".

Alerta

Con las primeras versiones circulando por las calles, los taxistas mostraron preocupación por lo que representa un ítem fundamental a la hora de analizar los costos del servicio.

"La ecuación económica está hecha por el GNC en valor actual, nosotros no tenemos un sueldo, nos manejamos con tarifas y si esto se multiplica por dos, nos deja prácticamente sin rentabilidad. Si el ministro Aranguren hace eso más allá de la barbaridad que están cometiendo, porque dicen que van a bajar la inflación y parece que le tiran nafta para que se incendie, sería una mentira ya que en la reunión que tuvo con nosotros en la propia federación prometió que no iba a aumentar el GNC", había considerado Cesca por la mañana.

Eran horas en que los rumores le hacían fruncir el ceño a más de un taxista.

El mercado de este combustible alternativo a los fósiles cuenta con 1.750.000 coches, 2 mil estaciones de servicio en todo el país, 900 talleres de instalación, 60 fabricantes de equipos y 50 mil personas que dependen de esta actividad. Convertir un coche a gas tiene un costo promedio de unos 25 mil pesos.

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