La ciudad
Lunes 03 de Julio de 2017

Vecinos reclaman que se limpie el terreno del laboratorio Apolo

Después de la explosión de la caldera el invierno pasado, la planta quedó abandonada. "Todo está igual o peor que antes", señalan

Los vecinos de Apolo, el laboratorio de zona sur donde hace un año explotó una caldera, reclaman que se limpie el predio, totalmente abandonado después del siniestro. El lugar todavía conserva el vallado que llega hasta el cordón de la vereda, "adentro hay caños de agua roto, roedores y varias veces denunciamos que había intrusos", se quejan quienes viven en el pasaje Drumond al 2900.

La cortada fue la zona más afectada por el siniestro que el 27 de junio del año pasado sacudió a los vecinos del barrio Tablada. Sobre el pasaje estaban los fondos del laboratorio productor de sueros medicinales, donde funcionaban las calderas que proveían de agua caliente para la elaboración de agua destilada.

Esa madrugada del pasado invierno, una de las calderas del laboratorio acumuló tanta presión que salió disparada por el aire. En ese trayecto, dejó una persona herida de gravedad y convirtió en escombros tres propiedades.

El mal recuerdo de esa jornada todavía sobrevuela a quienes viven en el estrecho pasaje de zona sur. "Todo quedó igual o peor que entonces", se lamenta Micaela García, desde la puerta de su casa, enfrente del predio que todavía exhibe las consecuencias del siniestro.

El vallado que rodea el sector, colocado después del siniestro, interrumpe el tránsito por la vereda. Adentro, hay escombros, restos de las instalaciones de la planta fabril, fierros, chapas y muebles, todo cubierto de tierra y yuyos. Los vecinos advierten también de la existencia de "caños rotos que dos por tres llenan de agua toda la vereda".

Y por fuera del cerramiento tapizado por publicidades, sobre uno de los costados se formó un minibasural en medio de la vereda.

Los vecinos aseguran que varias veces denunciaron la situación y reclamaron que se limpie el predio. "Lo hicimos en la fiscalía y en el municipio, pero seguimos esperando", afirman. Desde la Secretaría de Ambiente del municipio aseguran no contar con reclamos de esa cuadra (ver aparte).

Mientras tanto, en el lugar no sólo se acumulan basura y roedores. Varias veces, los vecinos denunciaron en el 911 que personas ingresaban al predio, violando el cerco de seguridad,

A la espera

Al frente de la vivienda de Micaela García había dos grades ficus. Actualmente quedan sólo sus troncos, robustos, a medio talar. A esos dos árboles, dice la mujer, les debe que la onda expansiva del siniestro no haya afectado demasiado su casa. "Afortunadamente frenaron los escombros y las chapas que volaron por todos lados", señala.

Aún así, en el frente de la vivienda y en algunas paredes interiores aparecieron grietas después de la explosión. García recuerda que dos o tres días después del siniestro, técnicos de Defensa Civil del municipio relevaron los daños. En esa propiedad y en una decena de viviendas más.

Sin embargo, los vecinos aún no pueden reclamar un resarcimiento. La investigación penal aún no está concluida. En su edición de ayer LaCapital publicó que los fiscales esperan la autorización del presupuesto para realizar pericias sobre la caldera siniestrada.

Sin reclamos

Fuentes de la Secretaría de Ambiente del municipio indicaron que en la repartición no se registraban denuncias por el abandono del predio de Drumond al 2900 donde funcionaba el laboratorio Apolo. De todas formas aseguraron que hoy enviarían personal para verificar la situación del entorno. Dentro del cerramiento, aclararon, la responsabilidad por la higiene y la seguridad corresponde a los propietarios del lugar.

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