La ciudad
Jueves 05 de Octubre de 2017

Una nueva autopsia suma polémica en el caso Paris

Se trata de la docente que murió dentro de una comisaría. El estudio destacó que "las lesiones no revisten jerarquía para producir la muerte"

El preinforme de la autopsia realizada el martes al cuerpo de la bibliotecaria María de los Angeles Paris, quien murió el 3 de mayo en el interior de la comisaría 10ª, no arrojó indicios que permitan concluir que se trató de una muerte violenta. "Todas las probables lesiones no revisten jerarquía para producir la muerte", señala el documento. La práctica fue presenciada, entre otros, por la directora del Instituto Médico Legal, Alicia Cadierno; y la médica legista Virginia Creimer, quien actuó como perito por parte de la querella. La visión de ambas profesionales fue absolutamente contrapuesta.

Así, mientras Cadierno destacó que "asegurar que (la docente) sufrió torturas, es aventurado e injusto para la familia, el ciudadano común y los propios peritos", Creimer la acusó de "entorpecer" el proceso de la autopsia y remarcó: "Las lesiones pueden ser compatibles con torturas dentro de las metodologías utilizadas por las fuerzas de seguridad".

Entre estas dos visiones contrapuestas hay un documento inobjetable: el preinforme de la autopsia practicada a Paris que fue difundido ayer por la Fiscalía Regional.

En ese documento se señala que el rostro de la docente fallecida "no presenta signos de lesiones traumáticas, extendiéndose esta apreciación a la totalidad del cuero cabelludo, pabellones auriculares y cuello".

Los forenses observaron también la cavidad bucal, que presentó "revestimiento mucoso indemne y piezas dentarias en satisfactorias condiciones, sin signos de lesiones en ninguna estructura de la cavidad".

La autopsia fue dirigida por la forense de la Morgue Judicial de la Nación, Cristina Bustos, quien elevará el informe final dentro de los próximos 20 días. No obstante, en el preinforme difundido ayer, se hizo hincapié en el hecho de que "todas las probables lesiones" detectadas "no revisten jerarquía para producir la muerte".

Entre esas lesiones se detallan "focos equimóticos (moretones) en los miembros y abrasión en la muñeca derecha", ambas descriptas en la primera autopsia.

Descartan fractura

En el detalle del preinforme de la autopsia se destaca además que "la imagen radiológica del brazo izquierdo mostró en el tercio medio del húmero una imagen radiolúcida superficial que hizo sospechar la presencia de una fractura", pero remarca que se descartó esa posibilidad con "la disección de los tejidos blandos y la extracción del hueso. Por visión a ojo desnudo y radiografías múltiples, se constata total indemnidad", concluye la forense.

En la autopsia "tampoco se encontraron signos ostensibles de lesión traumática alguna" en cuello y sus estructuras internas. El relevamiento radiográfico detectó que el hueso hiodes, situado en el cuello, estaba indemne.

El estudio también se detuvo sobre una "inflexión angular" observada en la unión del tramo óseo y cartilaginoso situado entre el séptimo y octavos arcos costales derechos. Esa lesión, señala el informe, "puede ser interpretado como de etiología (origen) traumática (fractura)".

No obstante, destaca que la misma "no posee signo alguno de vitalidad, correpondiéndose con fenómeno post-mórtem".

En la autopsia se tomaron muestras de cabello, vello púbico, masa encefálica, tejido hepático y adiposo para realizar un estudio toxicológico, que fueron remitidos a la Morgue Judicial de la Nación.

Se realizó además una pericia odontológica, a cargo de un odontólogo legista de la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).

En el preinforme de la autopsia, cuestionado por la querella, se destacó que "todas las probables lesiones no revisten jerarquía para producir la muerte".

Además de la directora del Instituto Médico Forense de la ciudad y la perito por parte de la querella, estuvieron presentes en la autopsia que practicó la forense Bustos, los forenses Raúl Rodríguez y Lucas Kuverling, el secretario Daniel Cinalli; el radiólogo Daniel Mathey Doret; y la fiscal de la Oficina de Violencia Institucional, Karina Bartocci.

Por la querella, en tanto, participaron los abogados Sebastián Sancevich y Julia Giordano y tambien la fotógrafa pericial María Creimer.

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