La ciudad
Viernes 03 de Marzo de 2017

Una ley anacrónica, pero útil para sancionar al transporte interurbano

La normativa contiene artículos vetustos, pero otorga herramientas legales para castigar incumplimientos como los de Monticas

El Ejecutivo santafesino tiene desde el año 1935 las herramientas legales para quitarle la concesión a las empresas de transporte interurbano que incumplen las exigencias en rutas provinciales. Tal es así que las concesiones duran apenas tres años y ante cada renovación la provincia debe controlar cómo se prestó el servicio. La norma vigente contiene cláusulas anacrónicas, pero también contempla sanciones rigurosas a quienes no cumplen las obligaciones contractuales como se denunció en reiteradas ocasiones contra la firma Monticas, propietaria de los dos colectivos que chocaron el viernes pasado en Pérez en el accidente que murieron 13 personas.

La ley 2.449 que regula el "uso de los caminos para el servicio público de transporte" provincial fue sancionada en enero del año 1935. Fue reglamentada meses más tarde y tuvo reformas parciales con el paso de los años.

De esta forma, desde hace 82 años la provincia cuenta con una regulación amplia relacionada con los servicios interurbanos de pasajeros. Con exigencias taxativas para las empresas del sector, obligaciones para las propias áreas de contralor santafesinas y sanciones ante incumplimientos.

Las defectuosas condiciones de las unidades de Monticas que denunciaron con recurrencia los usuarios del corredor de la ruta 33, legisladores opositores y hasta los choferes de la empresa podían haber sido motivo de sanciones por parte de la Secretaría de Transporte provincial.

Ya en la década del 30 del siglo pasado la Legislatura de Santa Fe dotó al Ejecutivo provincial de las herramientas legales para poder aplicar penalidades severas ante determinados incumplimientos en el servicio interurbano de pasajeros.

En su artículo noveno la norma estableció los exiguos plazos de concesión.

"Las concesiones que se otorguen para el servicio de líneas regulares y permanentes de transporte de pasajeros y cargas, tendrán el carácter de servicios públicos, pero en ningún caso se acordarán por un plazo mayor de tres años y tampoco podrán tener la condición de exclusividad", señala.

Luego, en la reglamentación que efectuó el Poder Ejecutivo provincial meses más tarde se fijaron las condiciones para eventuales prórrogas, entre las cuales, se menciona taxativamente que haya cumplido todas las exigencias contractuales, algo que los usuarios de Monticas denunciaron que nunca hizo la firma dueña de los colectivos que chocaron el viernes.

"El titular de una concesión tendrá el derecho a prorrogarla por el término máximo que la reglamentación acuerda, siempre que lo solicite con un plazo mínimo de 60 días antes de su vencimiento, y halla cumplido con todas las obligaciones que le fueron impuestas", plantea el artículo 13.

Y agrega que en ese caso "las oficinas técnicas correspondientes deberán producir un informe ampliamente documentado, en el que se hará constar: transgresiones al horario, interrupciones de servicio, accidentes, estado del material y equidad de las tarifas".

Más adelante la norma que regula el transporte interurbano en Santa Fe desde hace ocho décadas indica: "Los concesionarios presentarán semestralmente un inventario general de sus vehículos e instalaciones, con los comprobantes demostrativos de su propiedad".

En el capítulo cuarto de la reglamentación de la Gobernación se alude a la caducidad de las concesiones. Allí, el artículo 29 inciso B plantea que una de las causales de caducidad del contrato se dará "cuando por causas imputables al concesionario, los servicios se presten en forma defectuosa o incompleta y no se regularicen dentro de los tres días de la segunda intimación".

Anacronismos

La ley que regula la prestación de servicios interurbanos de pasajeros en Santa Fe contiene clausulas anacrónicas que al no modificarse continúan vigentes y son de imposible cumplimiento. Y en algunos casos discriminatorias.

Por caso, en el capítulo XI de la reglamentación, cuando se alude a los pasajeros, el artículo 84 establece que "los conductores o guardas del vehículo rehusarán la admisión de individuos en manifiesto estado de embriaguez, los que por su indumentaria o por la suciedad de sus bultos o materiales que transporte, puedan afectar a la carrocería o a los viajeros; a los que lleven animales y, en general, cuando el pasajero o su equipaje pueda ser motivo de molestia para los demás viajeros".

Y en artículo 85 la normativa vigente señala: "Queda estrictamente prohibido el transporte de enfermos infecto-contagiosos, pero si tal caso se comprobare posteriormente, el conductor deberá comunicarlo de inmediato al finalizar el viaje a la autoridad competente, la que retirará el coche de la circulación hasta tanto se haya practicado la desinfección que corresponde".

Luego el texto legal remata: "La infracción de ésta cláusula se hará con una multa de doscientos pesos en cada caso".

Las concesiones duran tres años. Para prorrogarlas, la empresa debe acreditar que cumplió las exigencias

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