La ciudad
Jueves 04 de Mayo de 2017

Una larga lucha de muchos que ya no están

La lucha de los vecinos de Refinería tiene más de 20 años. Uno de sus impulsores fue Víctor Hugo Schmid, un dentista puntano que llegó a Rosario en los '70 para estudiar en la UNR y que en el '82 se instaló en ese barrio de la zona norte de Rosario.

El Grito de Malvinas fue el primer grupo que armó en 1995 para luchar por la salud de todos. Se hicieron relevamientos manzana por manzana porque los casos de afecciones respiratorias eran cada vez mas numerosos.

Sabe que el fallo judicial fue positivo, pero lamenta que en el medio de la lucha los casos de cáncer de distinto tipo en el barrio fueron más de 300 y que por eso hay muchos vecinos que ya no están.

"Esto empezó porque una mujer vino y me preguntó por qué no hacíamos algo porque su hijo hacía un año que estaba tosiendo".

El recuerdo de Schmid es de 1995. El ya se había transformado en un referente barrial porque había impulsado otras causas, aunque no relacionadas con el medio ambiente. Lo que siguió desde ahí fue un relevamiento puerta por puerta para ver si lo del hijo de la mujer era una situación generalizada.

Las primeras aproximaciones carecían de rigor científico. Pero la llegada al grupo de Norberto —químico, biólogo y genetista— los orientó hacia dónde apuntar.

Se pidieron al Concejo análisis de aire para detectar partículas de clorados y fosforados y se peleó para que el barrio fuera sometido masivamente a análisis de sangre para detectar si eso estaba afectando a los vecinos.

Los resultados fueron concluyentes y se transformaron en el puntapié inicial para la causa judicial que comenzó su derrotero en la Justicia hace 12 años.

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