La ciudad
Miércoles 24 de Mayo de 2017

Una joven de 15 años podría perder la vista de un ojo por una pelea en la escuela

El violento enfrentamiento se dio entre dos alumnas de la Escuela Crisol. Una de ellas tenía un elemento cortante

"A mi hija no le tiraron del pelo, le dieron para matarla; tiene cortes por todos lados, la operaron y está por perder el ojo". La queja es de Daniela, la mamá de una adolescente de 15 años que tras protagonizar una pelea con una compañera en la puerta del secundario al que ambas concurren en zona sur, teminó internada en el Hospital Centenario con cortes en un ojo, en la cara e incluso hasta le dieron un puntazo en la espalda. La bronca de la mujer es haber alertado la semana pasada a la dirección de la escuela Nº 472 Crisol que su hija venía siendo amenazada. Pese a eso, el enfrentamiento se concretó y horas más tarde, la otra adolescente radicó una denuncia en la comisaría 11ª diciendo que actuó en "defensa" a un ataque.

La responsable del Ministerio de Educación en Rosario, Daiana Gallo Ambrosis, admitió que las autoridades "no activaron el protocolo" correspondiente y contabilizó más de 150 casos de violencia escolar en lo que va del año (ver aparte).

Lo que empezó en la escuela con miradas e insultos, pasó a amenazas. Una de las adolescentes le había contado a su mamá la situación y la mujer había concurrido al establecimiento para alertar a las autoridades. La joven pasó varios días sin concurrir a los talleres de la tarde, a la espera de que las autoridades se contactaran con la familia de la otra estudiante.

Sin embargo, el lunes, a las 14, cuando volvió a la escuela, se encontró con la otra joven. Según el relató de su mamá, "ella pensó que iban a hablar, pero directamente la agarró del pelo y empezó a pegarle y cortarla por todos lados, no sabemos si con un cuchillo o con un vidrio, pero la dejó toda ensangrentada".

Si bien no participaron terceros, los compañeros que estaban en el lugar, lejos de intentar separarlas, registraron lo que sucedía con sus teléfonos celulares.

Heridas

El detalle de las lesiones que sufrió lo dio ayer su mamá desde el Centenario, donde está internada. Un corte en el glóbulo ocular la puso en el quirófano durante casi tres horas y la dejó con el 90 por ciento de probabilidades de perder la vista de ese ojo, dos puntos en la cara, otros cortes menos profundos en el rostro y el brazo, y un puntazo en la espalda, enumeró la mujer.

"A mi hija no le tiraron del pelo, le dieron para matarla; tiene cortes por todos lados, la operaron y está por perder el ojo, la otra piba la quiso asesinar; no fue una cosa de así y nada más", repite Daniela una y otra vez, y recuerda el hecho de haber alertado a la escuela. "Fui y se los dije, pero ahora de qué sirve si nada ni nadie le va a devolver el ojo a mi hija", se queja llena de bronca.

Lo cierto es que mientras una de las adolescentes era trasladada al centro de salud, la otra protagonista de la violenta pelea se acercó a la sede de la comisaría 11ª para dejar asentada una denuncia y su propia versión de los hechos. Allí admitió que si bien participó del hecho, lo hizo "en defensa" a un ataque de la otra joven.

Intervención oficial

Las autoridades del Ministerio de Educación aseguraron que la familia de la adolescente internada "está en contacto con los equipos socioeducativos" de la provincia desde el momento del hecho, integrado por psicólogos y trabajadores sociales; sin embargo, la responsable de la delegación local admitió que "la escuela debió activar el protocolo vigente al momento en que la madre alertó de las amenazas, para poder prevenir el hecho".

Gallo Ambrosis reconoció "la gravedad" y señaló que en el establecimiento se trabajará durante toda la semana con todos los alumnos "en un abordaje integral de la situación".

Y sobre las responsabilidades de la escuela, que estaban alertadas de la posibilidad de un conflicto, admitió "la falla" y señaló que "pueden haber querido resolver la situación por su cuenta, y se les fue de las manos".

Sobre la situación de la adolescente lesionada, adelantó que "se va a garantizar la educación domiciliaria", y paralelamente en la escuela "se trabajará el por qué se llega a situaciones de violencia tan extrema".

La delegada de la Región VI de Educación, Daiana Gallo Ambrosis.

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