La ciudad
Jueves 18 de Mayo de 2017

Una cocina callejera tentó a los rosarinos con un exquisito locro vegetariano

Se montó en el cruce de las peatonales y dos cheffs ofrecieron una receta saludable para que el público la probara. Hubo aplausos

En plena Semana Gastronómica, el cruce de las peatonales se transformó ayer en un verdadero restaurante callejero donde cuatro cocineros —dos cheffs y dos aprendices de escuela— enseñaron a preparar un "locro vegetariano". Vestidos de riguroso blanco (pero sin el gorro tradicional), Pablo Kunzel y Gastón Rodríguez Cepeha ofrecieron una clase abierta al público, que se congregó al mediodía gris para degustar, después de seguir con atención la receta, unas 250 raciones del guiso nacional, pero en clave mucho más saludable.

Bajo un gazebo —en cuyos laterales se ubicaron distintos productores y microemprendedores de la ciudad ofreciendo dulces, artículos de panificación y cervezas artesanales— se montó una cocina industrial con una sartén y dos grandes ollas de aluminio al fuego.

Al lado de las hornallas, otros recipientes contenían trozos de choclo y de zucchini, porotos y garbanzos, y una serie de condimentos imprescindibles para saborizar el locro "light", pero no por sus calorías, sino por la escasez de grasas.

De hecho, del clásico guiso andino sólo quedaron sus ingredientes vegetales y en la receta que se presentó ayer en las peatonales de Rosario brillaron por su ausencia todos los de origen animal, que según las regiones donde se prepara suelen incluir trozos de carne vacuna, vísceras (como tripa gorda o chinchulín), embutidos y costillas o "despojos" de cerdo (manos, patas, cola, orejas, cuero o tocino).

Nada de eso se vio ayer en la mesada pública. De hecho, Rodríguez Cepeha incluso hizo hincapié en que la receta no contenía sal agregada (o sólo una pizca) en honor al Día de la Hipertensión Arterial, que se conmemoró justamente ayer.

Por eso el sabor esta vez lo aportaron las hierbas frescas, el pimentón traído de Salta por la Cooperativa de Mercado Solidario (9 de Julio 659 y Santiago 969), el comino, el ají picante y las semillas de coriandro, los puerros y las cebollas fragantes, los coloridos pimientos rojos, amarillos y verdes, la dulzura del zapallo y el maíz, los porotos mantecosos, el zucchini inocente y liviano.

Cuando el locro estuvo listo (pese a que los cheffs aconsejaron prepararlo el día antes de comerlo para que los sabores se "amalgamen") una variopinta cantidad de comensales se acercó al fogón para degustarlo.

"Está buenísimo", elogió Marta, una jubilada que esperó su turno firme en la cola. De lejos, alguno deslizó que un locro sin chorizo colorado, panceta ni patitas de cerdo no merecía ese nombre. La mayoría, sin embargo, aplaudió.

El locro vegetariano comunitario se desarrolló en el marco de la Semana Gastronómica, que este año suma a más de 80 bares y restaurantes (16 más que el año pasado) con menúes accesibles de tres pasos y convoca a los rosarinos hasta el domingo a una infinidad de actividades.

Citas tentadoras

En esta edición de la Semana Gastronómica no sólo hay más restaurantes adheridos, sino el doble de excursiones temáticas en circuitos de cerveza, café, helado, huertas y aperitivos. Hoy se hará la del helado artesanal, que saldrá a las 16 del local de Yomo (Pellegrini al 600) y habrá una clase magistral de chocolate. Todas las actividades figuran en www.rosario.tur.ar o en el facebook de Semana Gastronómica Rosario.

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