La ciudad
Domingo 16 de Abril de 2017

Un tercio de los inscriptos en los planes de vivienda tiene ingresos de más de $20 mil

Además, la mitad de las familias que esperan una casa social en Rosario puede acreditar salarios de más de $15 mil. Falta de políticas crediticias.

La mitad de las familias que esperan una vivienda social en Rosario pueden acreditar ingresos de más de 15 mil pesos. Y una de cada tres suma cada mes más de 20 mil. Así lo indica el primer análisis de las inscripciones al Registro Digital de Acceso a la Vivienda de la Secretaría de Hábitat de la provincia. Hasta la semana pasada, unas 13 mil personas ya habían confirmado los datos del formulario disponible a través de internet para acceder a los próximos sorteos.

El registro digital se puso en marcha en febrero para reemplazar el viejo sistema de inscripción personal y presentación de carpetas. La base de datos creció al ritmo del déficit habitacional que se registra en la ciudad: en un mes se anotaron 14 mil familias y de ellas, 12.905 confirmaron su inscripción.

En base a este registro se sortearon las 244 casas construidas en el barrio Empalme Graneros que se adjudicarán sobre fin de mes, el próximo 27 de abril. Y el listado volverá a utilizarse cuando se sorteen las primeras viviendas del plan habitacional Rosario Norte, un nuevo barrio de 630 viviendas que se levanta sobre la salida de la autopista a Santa Fe (ver aparte).

La demanda

El análisis de los ingresos de las personas inscriptas en el padrón arrojó que la mitad de las familias (6.448, para ser exactos) tienen ingresos que superan los 15 mil pesos, es decir que suman casi dos salarios mínimos viales y móviles, fijados por el Consejo del Salario (actualmente $8.060).

Y un tercio de los anotados (4.000) puede acreditar salarios superiores a los 20 mil pesos.

Para el secretario de Hábitat de la provincia, Diego Leone, estos datos no pueden mirarse como representativos del déficit de viviendas que existe en la ciudad, ya que por ejemplo en las últimas convocatorias se incluyó como requisito un ingreso mínimo de 13.500 pesos. "Es apenas una muestra, no da cuenta de la composición de los grupos familiares que demandan una vivienda, pero sí es una referencia importante".

Más bien, lo que expone el registro provincial es sobre la falta de políticas crediticias para familias de trabajadores que no cuenten con un ahorro.

Las líneas de crédito del Procrear para compra de vivienda están disponibles para quienes hayan recibido en el último año y medio el equivalente a dos salarios mínimo vital y móvil (desde enero $16.120), pero además es necesario contar con el 15 por ciento del valor de la vivienda.

Para acceder a los préstamos del banco Nación para la adquisición de la primera casa hay que contar con el 20 por ciento del valor del inmueble y, como los montos del crédito se calculan en función de los ingresos del solicitante, se necesitan ingresos superiores a $20 mil para obtener el millón de pesos que se destinarán a la compra de la primera vivienda.

"Si bien en los últimos meses el gobierno nacional ha hecho distintos anuncios sobre programas de créditos para la compra de vivienda, siempre modificándolos y tratando de bajar el valor de las cuotas, es claro que a una familia que vive de un salario le resulta imposible acceder a un crédito bancario", advirtió Leone. La consecuencia es directa, "quien no llega al crédito recurre a los planes del Estado".

Más fondos

En la Secretaría de Hábitat se estima que la falta de vivienda en Santa Fe alcanza a unos 120 mil hogares. Es un cálculo teórico que contempla también que de ese universo, entre 60 y 70 mil familias están demandando la construcción de vivienda, mientras que para el resto de trata de mejorar el hábitat en general, como abrir calles y garantizar servicios básicos.

El objetivo de la gestión de Miguel Lifschitz es llegar a fin de año con unas 4 mil viviendas en ejecución en toda la provincia.

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