La ciudad
Miércoles 19 de Abril de 2017

Un plan más ambicioso que incluye otras dos líneas

La incorporación de un segundo servicio de transporte público eléctrico —desde hace años sólo existe la "K"— se enmarca dentro de un plan más ambicioso, que incluye la vuelta de las líneas "I" y "M", en debate por estos días en el Concejo, ya que forma parte del pedido de endeudamiento por 200 millones de dólares que reingresa hoy al Palacio Vasallo.

La incorporación de un segundo servicio de transporte público eléctrico —desde hace años sólo existe la "K"— se enmarca dentro de un plan más ambicioso, que incluye la vuelta de las líneas "I" y "M", en debate por estos días en el Concejo, ya que forma parte del pedido de endeudamiento por 200 millones de dólares que reingresa hoy al Palacio Vasallo. La iniciativa de sumar nuevas líneas de trolebuses al transporte público rosarino se retomó en 2013, con el análisis de los distintos esquemas y equipos existentes en diferentes partes del mundo. Después de ese trabajo, en septiembre de 2014 se abrió el proceso de licitación que tuvo varias idas y vueltas. Lo concreto es que estas nuevas unidades empezarán a rodar por las calles de la ciudad a fines del mes próximo. Para esa época, los concejales podrían estar definiendo si se avanza en este proceso de recuperación del sistema eléctrico de transporte en la ciudad.

Para eso, deberán aprobar el pedido de endeudamiento que solicitó el Ejecutivo, y que entre otros aspectos incluye la puesta en marcha de las líneas "I" y "M". Para concretar estas dos líneas está prevista una inversión de 30 millones de dólares para la adquisición de 40 unidades que recorrerían desde el Apeadero Sur hasta la Terminal de Omnibus, y desde allí hasta la plaza Alberdi. En total, sumarían 44 kilómetros de traza eléctrica.

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