La ciudad
Miércoles 04 de Enero de 2017

Un diluvio de una hora inundó calles y generó peligrosísimas reacciones en la ciudad

Cayeron 63 milímetros. Los vecinos cortaron las arterias anegadas y hubo vehículos que circularon por el cantero central de bulevar Oroño

Anegamientos, vecinos colocando los contenedores en el medio de la calle para impedir el paso de los autos que generaban olas que ingresaban a sus casas, autos circulando por el cantero central de bulevar Oroño. Estas son sólo algunas de las postales que dejó la intensa lluvia que se abatió ayer sobre la ciudad y que provocó peligrosísimas acciones que, por fortuna, no resultaron fatales.

El aguacero se desató cerca de las 13 y en tan solo una hora se registraron 63 milímetros de lluvia, de los cuales 46 cayeron en menos de media hora, provocando importantes anegamientos y problemas de circulación en diversos puntos de la ciudad.

Desde el oeste hacia el centro, por ejemplo, las principales arterias se convirtieron en ríos. La avenida Eva Perón se anegó prácticamente en toda su extensión. Las alcantarillas tapadas convirtieron en un gran lago la intersección de esa arteria con Avellaneda.

Esta última avenida, en tanto, se anegó en su intersección con Zeballos.

Por Pellegrini, el anegamiento fue importante a la altura de Iriondo, Crespo y Vera Mujica. No fueron pocos los vehículos que sufrieron desperfectos y quedaron detenidos en medio de un intenso oleaje.

A la altura del parque Independencia el anegamiento fue in crescendo. Y en las intersecciones de Montevideo y Callao, y Callao y Zeballos, los vecinos colocaron los contenedores de basura en el medio de la calle para evitar el paso de los autos. Es que cada vehículo que pasaba por esas arterias levantaba oleaje que ingresaba en los domicilios.

Así, y ante el necesario piquete vecinal, no fueron los pocos los vehículos que quedaron de rehenes en medio de la cuadra.

La situación más peligrosa se dio en pleno bulevar Oroño, donde los vecinos también habían cortado la calle con un contenedor y dos vehículos, uno de ellos un taxi, circularon por el medio del cantero central con el peligro que eso conlleva para los peatones.

A la línea de whatsapp de La Capital (54-9-341-255-0763) llegaron centenares de fotografías en distintos puntos de la ciudad, algunas de ellas realmente insólitas. Así, se vio a un hombre andando en Piragua en la esquina de Gaboto y Laprida; y un pasajero de un avión mando una foto desde la aeronave. "No podemos descender porque no hay manga", escribió en pleno diluvio, toda una postal de lo que es el aeropuerto local.

Cada diez años

El subdirector de Defensa Civil de Rosario, Gonzalo Ratner, detalló que el fenómeno meteorológico que se registró tiene una recurrencia aproximada de 10 años, por la cantidad de agua caída en un corto período.

En horas de la tarde, en tanto, se reunió el comité de emergencia para evaluar la situación de la ciudad. Al cierre de esta edición, solicitaban a la población evitar traslados innecesarios ante la posibilidad de nuevas tormentas fuertes, ya que la ciudad continuaba bajo alerta meteorológico.

Sobre llovido

El diluvio dejó su huella en el servicio eléctrico, ya que una vez que paró el temporal no fueron pocos los usuarios de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) que se quedaron sin luz.

Los sectores más golpeados fueron el centro y macrocentro, donde se produjeron inconvenientes en la red de media y baja tensión, aunque también hubo cortes en barrios como Puente Gallego, Aldea, Hostal del Sol, San Eduardo, Godoy y Cabín 9.

En pleno centro además, y como para caldear aún más los ánimos de los comerciantes, que ya vienen castigados por varios apagones durante los últimos días de enero, explotó un trasformador subterráneo en Córdoba al 1000, lo que volvió a dejar a varios a oscuras.

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